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Chiapas al Día, No. 113
CIEPAC Chiapas, México
8 de junio de 1998
El 7 de junio, el obispo Samuel Ruiz García,
obispo de la Diócesis de San Cristóbal de las Casas y presidente
de la Comisión Nacional de Intermediación, en la homilía
dominical que terminara a las 19:35 horas anunció la disolución
de dicha instancia de Intermediación que durante prácticamente
4 años apoyó el proceso de diálogo y negociación
entre el Gobierno Federal y el EZLN. En su documento titulado “Hacia
una Nueva Etapa del Proceso de Paz” afirma que “varios condicionamientos
que afectaban la continuación del diálogo, mencionados por
el EZLN y considerados atendibles por el Gobierno, fueron reconocidos,
pero luego considerados inaceptables. El cumplimiento de lo acordado en
la Mesa 1 de San Andrés se convierte en una afirmación reiterada
que no se concretiza. El EZLN, ante esta situación, dijo sus últimas
palabras para sumirse luego en un largo, comprensible y al final pesado
silencio, que fue leído por la otra parte como rechazo del diálogo”.
Más adelante afirma que “además de la irrupción
del diálogo, no solo el deterioro de la situación en Chiapas
y en el País, sino una constante y creciente agresión gubernamental
a la Diócesis de San Cristóbal de las Casas, a la Mediación
y su presidente mismo, puesta en marcha por distintas instancias oficiales
y recientemente llevada a cabo, con signos y palabras, por el propio titular
del Ejecutivo en diversas ocasiones”.
Así, Don Samuel Ruiz resume su homilía la agresión
a la Diócesis: “expulsión de 7 sacerdotes por falsas
acusaciones; negación práctica de residencia a los agentes
de pastoral extranjeros; encarcelamiento de 4 sacerdotes falsamente acusados
y con franca violación a sus derechos humanos; cierre de unos 40
templos (algunos de ellos ocupado por el ejército mexicano); órdenes
de aprehensión a numerosos sacerdotes, religiosas y misioneros;
presión a varios campesinos para que afirmen que la Diócesis
entrega armas a las comunidades; directrices a varios medios de comunicación
para que tergiversen las noticias; generación de un clima de linchamiento;
profanación del Santísimo Sacramento en varios templos,
hecha por la policía de seguridad. Todo lo cual indica que esta
persecución religiosa ya no se dirige únicamente a nuestra
Diócesis, so pretexto de condicionar la Mediación para el
diálogo, sino visualiza a la Iglesia católica de todo el
País”. Por tanto, el titular de la CONAI constata “claramente
que se ha terminado una etapa del proceso de paz”.
Ante la declaración pública de Don Samuel Ruiz
García, tres horas después, los demás miembros de
la misma ratificaron la noche del mismo día, como cuerpo colegiado,
la disolución de la CONAI constatando 6 aspectos que podríamos
resumir así: 1) la creciente militarización, 2) la multiplicación
de los grupos paramilitares, 3) el incumplimiento de los procedimientos
y contenidos de las negociaciones de San Andrés, 4) la escalada
de violencia contra los municipios autónomos, 5) la situación
dolosa e irresuelta de los desplazados y presos y, 6) las campañas
de desprestigio contra la CONAI.
Así, en su documento el cuerpo colegiado reconoce la lucha
de Don Samuel Ruiz a favor de la paz, entiende las razones que lo ha llevado
a plantear la disolución de la Intermediación y afirman
que “sin la participación de Don Samuel Ruiz en la CONAI,
ésta no puede cumplir su cometido”. Al final, hace tres exhortaciones:
1) exigen al Gobierno Federal y Estatal que por los hechos acrediten su
voluntad de diálogo y negociación para resolver las causas
que originaron el conflicto, 2) llaman al EZLN a que mantenga su decisión
de buscar una solución política a las injusticias estructurales
y, 3) exhortan a la sociedad civil de Chiapas, México y el mundo
a asumir un papel más activo que frene la estrategia de guerra
del gobierno.
Ya hemos analizado mucho las repercusiones que ha traído
la estrategia de guerra del gobierno federal y estatal para la solución
en Chiapas mismas que han provocado la disolución de la CONAI.
Ahora, volvamos a echar otra mirada retrospectiva de las consecuencias
políticas de dicha estrategia y veamos qué otras acciones
ha realizado el gobierno y el partido oficial en las últimas semanas
para recuperar terreno antes de las elecciones chiapanecas de octubre
de 1998 y con miras a las presidenciales del 2000:
Nicolás Ruiz: gobernado por el PRD, uno de los 42 municipios
más pobres y al que se le anunció apoyo económico
prioritario gubernamental y que nunca llegó, y donde el PRI no
ha obtenido ningún voto en las elecciones de 1994, 1995 y 1997,
el 3 de junio con un operativo policiaco-militar compuesto por mil elementos,
entran a la cabecera municipal fuertemente armados, con 20 tanques de
guerra y helicópteros que arrojan gases lacrimógenos. Detienen
a 167 personas, allanan 100 casas ilegalmente y a patadas, roban pertenencias,
dinero, animales domésticos, golpean a la población, etc.,
bajo el pretexto de restablecer el estado de derecho, ejecutar órdenes
de aprehensión, “liberar” a 23 jefes de familia -únicos
priístas en el municipio- que supuestamente estaban como rehenes
y expulsados por todos los habitantes del municipio. El gobierno culpa
a perredistas, zapatistas y catequistas de la Diócesis y mantiene
órdenes de aprehensión y por lo menos a 100 elementos de
la policía en la cabecera que ha provocado la suspensión
de las labores escolares. Argumenta restablecer los derechos humanos de
23 personas expulsadas cuando no ha hecho nada por el retorno de más
de 14 mil desplazados bases de apoyo zapatista, sociedad civil y simpatizantes
del partido de oposición del PRD.
Ocosingo: lanza órdenes de aprehensión contra los
líderes campesinos y miembros de las organizaciones indígenas
que forman parte del gobierno del Consejo Municipal; con un operativo
policiaco-militar desmantela el municipio autónomo “Flores
Magón”, roba utensilios de cocina, animales domésticos,
envía a la cárcel a 9 personas, desplaza a la población
zapatista hacia la montaña, instala campamento policiaco, se suspende
labores escolares. El partido oficial, ganaderos y comerciantes se ven
favorecidos. Por otro lado, hostigamiento e incursiones militares han
recibido los municipios autónomos Che Guevara en Moisés
Gandhi y el de Sibacá. Por otro lado, en Marqués de Comillas
un dirigente campesino fue detenido y golpeado por la policía y
miembros del ejército se internaron en semanas pasadas a la región
del Valle de Santo Domingo donde el gobernador Roberto Albores propone
un nuevo municipio.
Palenque: las incursiones y las amenazas del ejército
en el Aguascalientes zapatista de Roberto Barrios continúa latente.
Después de que en semanas pasadas fuera asesinado un simpatizante
del EZLN a machetazos por priístas, se presume la intencionalidad
de la quema de una vivienda por presuntos priístas donde una niña
murió y otras resultaron heridas. En el caso de las 140 familias
desplazadas de Agua Blanca no han podido retornar y las amenazas de priístas
armados continúa hasta la fecha.
Ixtapa: gobernado por el PRD, con fuerte presencia de la organización
campesina de la CIOAC, el gobierno acusa al presidente municipal, Guillermo
Hernández, de ser responsable del asesinato de 4 priístas
en 1996, y junto con otros líderes locales los encarcela.
Jitotol: gobernado por el PRD, priístas comienzan a denunciar
al alcalde municipal de abigeato, por lo que el gobierno lo señala
de “subversivo” y de estar apoyando al EZLN.
Soyaló: el gobierno encarceló en días pasados
al Síndico del ayuntamiento y miembro de la CIOAC.
Chenalhó, Pantelhó, Mitontic, Chalchihuitán,
Cancuc: en el presente año, el ejército se instaló
en las cabeceras municipales.
Amatenango del Valle: gobernado por el PRD, en días pasados
autoridades del ayuntamiento y la población denuncian la entrada
de los militares y corporaciones policiacas con indicios de instalarse
en el municipio y avisan de sus intenciones. Al no permitirles su permanencia,
aumentan sus patrullajes.
Tenejapa: con un operativo policiaco-militar con mil elementos
fuertemente armados, desmantelan un supuesto campamento de entrenamiento
militar zapatista con saldo de detenidos, golpeados, heridos, robo de
casas, bienes, animales domésticos, etc. (que resultó ser
un centro artesanal de mujeres). Sin embargo, es del conocimiento público
que dicho municipio ha sido la cueva de ladrones de autos robados, que
sus autoridades municipales priístas han recibido el apoyo gubernamental
del anterior gobernador por medio de la UNAL, que se presume de ser terreno
de tráfico de armas y de escondite de algunos paramilitares de
Chenalhó, que incluso el expresidente municipal priísta
tenía un grupo armado y al que se le encontraron armas y autos
robados, etc. Por fin, el gobierno logra posicionar a las fuerzas policiacas
en la cabecera municipal.
Simojovel: fueron asesinados campesinos de la organización
campesina CIOAC y el ejército y policía de seguridad pública
salieron de sus cuarteles y mantienen patrullajes continuos pese a la
oposición de la población.
El Bosque: ante un nuevo conflicto entre zapatistas y priístas,
con saldo de muertos, encarcelados y población desplazada a la
montaña en el mes de abril, el ejército y seguridad pública
refuerzan sus patrullajes. El gobernador Albores amenazó con desalojar
próximamente a los zapatistas que tienen bajo su control la presidencia
municipal como parte del municipio autónomo “San Juan de
la Libertad”, ya que la mayoría de la población es
simpatizante del EZLN. Por otro lado, a principios del año el ejército
realizó un operativo militar en el centro ecológico “El
Bosque” por sospechar de ser un campamento de entrenamiento guerrillero
y salieron con las manos vacías al encontrar un centro de capacitación
tecnológica a indígenas.
Tila, Tumbalá y Sabanilla: de igual modo, el gobierno
no aplica en estos municipios la ley ni impone el estado de derecho. Todavía
el grupo paramilitar “Paz y Justicia” mantiene sitiada la
región, tiene cerrados los templos católicos impidiendo
la libertad de culto, cobra cuotas ilegales, mantiene retenes e impide
el libre tránsito, se opone al retorno de desplazados, continúa
amenazando y sus miembros mil veces denunciados siguen actuando en total
impunidad y en mayo cobra otros 4 asesinatos a miembros del PRD. En este
territorio, el gobierno no hace otra cosa que mantener los mecanismos
que le aseguren el poder y control de cara a las elecciones. Los tres
municipios han recibido las visitas del presidente Zedillo en el presente
año prometiendo más apoyos financieros mientras que las
autoridades estatales solicitan que estos ayuntamientos gobernados por
el PRI comprueben los gastos ejercidos durante 1997.
Chanal: después de la visita de los obispos de la Diócesis,
el presidente Zedillo visita la cabecera municipal controlada por los
priístas que mantienen clausurado el templo católico y no
permiten la libertad de culto. Del mismo modo, en este año, el
ejército y la policía se atrincheraron en la cabecera municipal.
Oxchuc: En varias ocasiones indígenas de 4 organizaciones,
incluyendo al PRI, han tomado la presidencia municipal exigiendo la destitución
del alcalde priísta por fraude y apoyo del ayuntamiento y del diputado
priísta al grupo paramilitar MIRA; la policía de seguridad
pública los ha desalojado con violencia.
Bochil: gobernado por el PRD, aparece el grupo armado “Los
Tomates” de filiación priísta quienes en mayo cobraron
una víctima. Campesinos y líderes de la CIOAC y del PRD
temen por las 120 órdenes de aprehensión en su contra.
San Cristóbal de las Casas: con un operativo policiaco-militar
de más de mil efectivos en la colonia de “La Hormiga”,
son enviados a la cárcel los líderes evangélicos
que podrían haber sido candidatos de los indígenas para
la contienda electoral. Hasta el momento, los líderes del CRIACH,
OPEACH y SCOPNUR -tres importantes organizaciones indígenas en
el municipio y en la región- han sido encarcelados; así,
dejan limpio el terreno para los “auténticos coletos”
que han actuado como grupo de choque.
Chilón: gobernado por el PRD, en este año es instalado
un nuevo campamento militar en la escuela de la comunidad de San Jerónimo
Tulijá, zona de influencia del municipio autónomo zapatista
“El Trabajo”. Por su lado, los 26 presos del grupo paramilitar
Los Chinchulines festejan la posibilidad de ser liberados ante la intervención
prestada por el gobernador Albores con el fin de revisar sus expedientes
penales.
Yajalón: el primer municipio donde el gobierno hace la
entrega de 2 patrullas equipadas y la construcción de 2 casetas
de vigilancia policiaca en los últimos días. Al mismo tiempo,
grupos de priístas solicitan la instalación de un campamento
policiaco. A principios del año, la policía de seguridad
pública desalojo 5 predios tomados por indígenas.
Venustiano Carranza: miembros de la Casa del Pueblo denuncian
las incursiones policiacas y los intentos gubernamentales para ligarlos
con grupos armados y así justificar otro operativo policiaco-militar,
donde los comuneros llevan años en lucha frontal contra los caciques
de la familia Orantes y los intereses de las familias más poderosas
del municipio quienes han apoyado al grupo paramilitar Alianza San Bartolomé
de los Llanos ligados a los diputados de extracción priísta.
Los miembros de la Casa del Pueblo reclaman 500 personas despojadas de
sus tierras, 34 muertos, 4 desaparecidos, centenares de detenidos, torturados,
presos, amenazas e intimidaciones y el reciente desalojo de un predio
a miembros de la organización campesina OCEZ.
Sitalá: gobernado por el PRD, es el municipio al que más
se le castigó con la reducción presupuestaria del gobierno
del estado. Al mismo tiempo, al inicio del año, la Procuraduría
General de la República (PGR) llevó a cabo una incursión
para desarmar a la policía municipal.
Altamirano: gobernado por el PRD y con la influencia del municipio
autónomo zapatista “17 de Noviembre”, el gobierno informa
que más del 90% de sus integrantes se incorporan al PRI y dejan
a un lado las filas zapatistas, mientras que autoridades del municipio
rebelde desmienten las declaraciones afirmando que 56 comunidades forman
parte de la rebeldía. Acusan al diputado priísta Juan Villafuerte
de estar fomentando la división y apoyar al grupo paramilitar MIRA,
el mismo que entregara macanas de policía a algunos indígenas
durante el desmantelamiento Taniperlas hecho que fue registrado en la
prensa. Por otro lado la Contraloría del Estado presiona al municipio
por la comprobación de fondos públicos o la amenaza de ser
desaforados. Sin embargo, de los más de 80 municipios gobernados
por el PRI y cuyo desvío de fondos ha sido denunciado, las autoridades
gubernamentales no han hecho nada.
Las Margaritas: con un operativo policiaco-militar fuertemente
armado son encarcelados más de 40 líderes zapatistas, con
saldo de casas allanadas, heridos; robo de pertenencias, animales, dinero,
cooperativas, medicinas, etc., el ejército y las fuerzas policiacas
desmantelan la cabecera del municipio autónomo “Tierra y
Libertad” y logran posicionarse e imponer a los priístas
de la localidad. Mientras tanto, el día 6 de junio niegan los priístas
la entrada de ayuda humanitaria de la caravana conformada por 300 estudiantes
de diversas universidades.
LA REMUNICIPALIZACION
Después de que el Presidente Zedillo en su segunda visita
a Chiapas invitara a acelerar la remunicipalización del estado,
el gobernador interino Roberto Albores ya tenía una propuesta para
la tercera visita del Presidente Zedillo, mismas que se han dado en menos
de un mes. Así, Albores propone 33 nuevos municipios que afectarían
a 11 de los actuales de la siguiente manera: 3 en Altamirano, 5 en Las
Margaritas, 1 en Chenalhó, 3 en Chilón, 2 en La Independencia
13 en Ocosingo, 1 en Sabanilla, 1 entre Salto de Agua y Tumbalá,
1 en Simojovel y 2 en Tila. En total serían 1,441 localidades con
un total de población de 343,110 habitantes que formarían
parte de otros municipios, según la propuesta. Estos nuevos municipios
abarcarían las Zonas Selva, Norte y Altos.
Con esta iniciativa, el presidente Zedillo intenta montarse sobre
un proceso imposible de detener y que llevan a cabo las comunidades indígenas.
Así, se sube a la propuesta e intenta conducirla, condicionarla,
generar más condiciones a su favor, romper y desestabilizar el
proceso zapatista. Por ejemplo: 1) propone el mismo número que
tiene el EZLN para así negociar en los mismos términos;
2) solo en 3 de ellos coincide con las mismas cabeceras de los municipios
autónomos zapatistas (Sibacá, Moisés Gandhi, Amparo
Aguatinta y Aldama) pero quizás no coincida con el mismo número
de comunidades y población; 3) en algunas de las nuevas cabeceras
municipales propuestas son ya grandes campamentos militares permanentes
(San Quintín, El Limar, Guadalupe Tepeyac, Patihuitz), como lo
están ya en otras cabeceras que controlan (Tenejapa, Chenalhó,
Cancuc, Tila, Mitontic, Simojovel, Bochil, El Bosque, Palenque, Ocosingo,
Altamirano, Pantelhó, etc.); 4) en otras son terreno controlado
por grupos incondicionales al régimen y al partido oficial (Lacandonia,
Pico de Oro, Nueva Morelia, Valle de Carranza, El Edén, Maravilla
Tenejapa, Bajucú, Río Blanco, Tzaconejá); 5) otras
más son controladas por grupos paramilitares o grupos priístas
armados (El Limar, Petalcingo, Patihuitz, Moyos, El Edén); 6) propone
tan solo un plazo de 8 días para que el EZLN se incorpore al proceso,
tiempo que ya venció.
La respuesta de los partidos políticos de oposición,
a excepción del PRI, se ha manifestado contra esta iniciativa por
varias razones: que no es el momento oportuno ya que se está en
el proceso previo a las elecciones; que es unilateral; que no toma en
cuenta a las comunidades indígenas; que solo el Poder Legislativo
tiene facultades para modificar municipios, etc. Sin embargo, en los tiempos
y ritmos jurídicos establecidos, las consultas necesarias así
como las condiciones sociales y políticas en la entidad hacen sospechar
que este proceso de discusión será para más tiempo.
En el caso de la iniciativa unilateral del presidente Zedillo sobre la
Ley de Derechos y Cultura Indígena manifiesta que el proceso de
remunicipalización no tendría efecto para las elecciones
de octubre.
Por otro lado, el gobernador Albores afirma que de los 38 municipios
autónomos sólo funcionan realmente ocho y de los cuales
solo 4 ó 5 faltan por desmantelar; que la siguiente acción
será desmantelar los campamentos de entrenamiento militar del EZLN
en los municipios autónomos; “que trabajamos sin distingos
políticos”; que “la ley no se negocia”; que “no
vamos a permitir perturbadores y desestabilizadores”; que “los
chiapanecos ya dejamos de ser rehenes de las partes, recobramos la voz
y la participación”. Así, los municipios autónomos
reciben ataques por varios frentes acusados por el gobernador de “grupos
radicales y agitadores”: el desmantelamiento, la represión
y la cárcel; el desplazamiento de la población y el cerco
de hambre; más que la instalación del estado de derecho
es la instalación del ejército, fuerzas policiacas y del
priísmo local; una contrapropuesta que “sí es legal”
poniendo condiciones y estructura; división en las comunidades;
coptando líderes y rompiendo las lealtades; fuertes acciones publicitarias
para inventar deserciones, hacerlas más evidentes o magnificarlas;
amenazas, intimidaciones y terror; o facilitando a los grupos afines al
régimen retomar el control político y territorial para luego
devolverlo al gobierno.
LOS PARAMILITARES
Hasta el momento se han registrado la aparición de los
siguientes grupos paramilitares: Paz y Justicia (que reclama a sus 89
muertos, 27 secuestrados, culpando a la Diócesis), Chinchulines,
Mascara Roja, Movimiento Revolucionario Indígena Antizapatista,
Los Tomates, Los Puñales, Los Chentes, Alianza San Bartolomé
de los Llanos, Frente Civil de La Independencia, Los Degolladores, Los
Aguilares, Rubén Jaramillo y Los Tzintzines. Algunos de ellos sin
actividad y otros en plena acción violenta Estos grupos paramilitares
tienen presencia en por lo menos 20 municipios de Chiapas: Ocosingo, Tila,
Tumbalá, Berriozábal, Salto de Agua, Sabanilla, Yajalón,
Chilón, Venustiano Carranza, La Independencia, Comitán,
Altamirano, San Andrés, Oxchuc, Chamula, Amatenango del Valle,
Chanal, Palenque, Chamula y Las Margaritas.
Ya habíamos comentado también que hay más
grupos paramilitares de filiación priísta que no se identifican
con algún nombre, pero sí con personas en diversas comunidades
en por lo menos 20 municipios: Simojovel, Mitontic, El Bosque, Huitiupán,
Frontera Comalapa, Chicomuselo, Chenalhó, Pantelhó, Tenejapa,
Sitalá, Palenque, Amatenango de la Frontera, Las Margaritas, Tenejapa,
San Cristóbal de las Casas, Chamula, Chanal, Rayón y La
Trinitaria.
El gobierno tiene una gran responsabilidad ante este problema,
o lo detiene o el futuro cercano podría ser una colombianización
del estado con un incontrolable accionar de la violencia. La prensa ha
registrado en este mes que personal del ejército promueve en las
comunidades de la región Selva y Fronteriza el uso de las armas
en los municipios de La Trinitaria, Las Margaritas, Ocosingo, La Independencia,
Tzimol y Comitán para la defensa antizapatista, siempre y cuando
no sea con armamento de uso exclusivo del ejército. Por otro lado,
el militar preso involucrado en la masacre de Acteal, municipio de Chenalhó,
vinculó al PRI en sus últimas declaraciones afirmando que
políticos del partido oficial ofrecieron entre 600 y 700 dólares
a soldados y policías por entrenar a priístas paramilitares.
La estrategia gubernamental está cargado de errores y
presenta varias características: a) la represión y el uso
a conveniencia del “imperio de la ley” no podrán poner
“orden” ni restaurar el “estado de derecho” en
medio de la ingobernabilidad mal gobernada por la política del
presidente Zedillo durante 4 años; b) la estrategia del gobierno
federal y estatal no gozan del consenso de los diversos sectores del país
que, incluso muchos empresarios, han rechazado las acciones que se llevan
a cabo para supuestamente pacificar Chiapas; c) las organizaciones campesinas,
indígenas, urbanas y la sociedad civil en general van acumulando
más que “pacificación”, muertos, desplazados,
militarización y rabia; d) la estrategia gubernamental se va convirtiendo
en una olla de presión cuya salida puede ser catastrófica
o conducir sus energías para lograr nuevos caminos de paz; e) la
factura de la ingobernabilidad se le quiere cobrar a toda fuerza política
opuesta al régimen y al priísmo; f) se pretende ocultar
la cara del ejército que gobierna el estado con un supuesto “estado
de derecho”; g) el régimen se resiste al diálogo,
a la tolerancia, a la alternancia del poder mostrando una especie de fascismo
cínico.
Con esta “estrategia de guerra” como diría
la CONAI, la administración del presidente Zedillo ha perdido a
su interlocutor por medio de su acorralamiento (al EZLN), ha perdido el
puente que lo comunica con él (la CONAI), ha perdido el sustento
legal y la participación institucional de los partidos de oposición
al debilitar a la coadyuvancia (la COCOPA), y ha perdido el consenso de
los indígenas y la sociedad civil mexicana.
Hasta ahora el gobierno federal y estatal han mostrado una cara
sumamente cínica ante el conflicto. Niega rotundamente lo que la
población chiapaneca, nacional e internacional está viendo
con sus propios ojos, como testigos de una realidad lacerante. La represión,
los presos, los heridos, los desplazados, los desalojados, los muertos,
tienen rostro. Con la disolución de la CONAI volveremos a ver la
negación sistemática y rotunda del régimen sobre
las causas profundas de dicha disolución para crear mayor confusión.
Con la disolución de la CONAI podremos vislumbrar dos
escenarios extremos: o el gobierno federal entiende que debe encauzar
de otro modo y por los hechos la solución del conflicto; o continúa
con su misma estrategia que llevará a empeorar el escenario político,
social y militar en Chiapas y otros puntos del país.
Fuente: CIEPAC. http://www.ciepac.org/
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