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REUNIÓN PREPARATORIA DE LA SEXTA, 21 DE AGOSTO DE 2005
Bueno, compañeros y compañeras, les voy a decir
unas cuantas palabras y unas explicaciones. Les pedimos por favor que
lleven a sus organizaciones estas palabras que les voy a decir.
Según vemos en las intervenciones que se dieron y en
los mensajes que nos han mandado, algunas organizaciones y grupos políticos
están todavía discutiendo y esperando las definiciones del
EZLN sobre la Sexta y sobre la “Otra Campaña”. Algunas
pensamos nosotros, algunas de estas definiciones que esperan, pensamos
que las que más les preocupan ya están claras: lo electoral,
el respeto, la independencia organizativa, el horizonte de la Sexta. Sobre
todo quiero decirles que les digan a sus compañeros que no se harán
definiciones sin el acuerdo de todos. Todas las propuestas que han hecho
quedan pendientes porque todavía quedan compañeros y compañeras
con los que nos vamos a reunir.
Vemos también que vuelven puntos que ya han aparecido
antes para las discusión: el de la Promotora, el del Frentote,
el de la Declaración de Querétaro, los Diálogos nacionales,
la candidatura independiente, el abstencionismo, la inquietud de que no
se vaya a culminar este proceso de la otra campaña en una estructura
organizativa de mando y subordinación que coarte la iniciativa
y la imaginación y la inteligencia -agregamos nosotros-.
Surge ahora de nuevo la inquietud sobre que la otra campaña
tome en cuenta lo específico de las mujeres y que se hagan reuniones
de género. Vemos también que vuelven a aparecer el problema
de la privatización de la seguridad social y nosotros vemos en
esa lucha, semejanzas con la lucha del movimiento estudiantil de la UNAM
en 1999, porque son compañeros y compañeras que están
preocupados porque estos intentos de privatización afecten a los
trabajadores que vayan a entrar después, y a toda la gente que
acude a estos servicios sociales del Seguro Social y del ISSSTE.
Hemos escuchado también propuestas de método en
la Otra Campaña y ya algunas de ellas ya apuntando hacia el programa
nacional de lucha; por ejemplo, lo de la libertad de los presos políticos,
la defensa de la seguridad social, la solidaridad con todas las luchas
obreras, campesinas, estudiantiles, indígenas, los problemas que
plantean los compañeras de la Asamblea Nacional de Braceros, las
luchas que todos, casi todos, marcados por la democratización sindical
contra los patrones.
Se mencionó el problema de las garantías de seguridad,
casi al último ayer. Nosotros queremos decirles que no hay ninguna
garantía de seguridad, ni en los lugares de municipios donde vayamos,
ni en toda la República Mexicana. Por eso, el EZLN antes de lanzar
esta iniciativa hizo una reestructuración de su estructura organizativa
político-militar, en el entendido de que los que salgan pudieran
perder la vida o la libertad, o simplemente desaparecer. La única
garantía de seguridad que tenemos, pues, es la movilización
de la gente y las medidas que tome la gente que nos reciba.
Queremos decirles a los compañeros del Estado de México,
de San Luis Potosí, de Jalisco, de Durango, de Zacatecas, de Yucatán,
de San Isidro en el DF, a los compañeros del Mercado de la Merced,
a los compañeros de Tecamachalco, de Puebla, a la Asamblea Nacional
de Braceros de todos los estados en los que se encuentra, a los compañeros
de Ixtapa, de Cosoleacaque Veracruz, de Ciudad Juárez en Chihuahua;
a todos los del Valle de México, a los de la Zona de la Costa de
Chiapas, a los compañeros de Manzanillo en Colima, a los compañeros
de la Montaña y Costa Chica de Guerrero, a las compañeras
de Tetetzingo en Morelos, a los compañeros de la zona oriente Ejidos
Nuevos, a los compañeros de Jojocotla de Morelos, de la ENEP Acatlán,
de Anenecuilco, de Tepoztlán, de Ecatepec, que vamos a ir a visitarlos.
Hemos aceptado, pues, la invitación, pues, que nos han hecho.
Estamos preocupados porque desde la Primera Declaración de la Selva
Lacandona, nunca habíamos hablado tan claro en una declaración
como en la Sexta; sin embargo, nunca una declaración ha sido tan
mal interpretada. La Sexta Declaración y la Otra Campaña
se proponen ir a escuchar, no a hablar. La otra campaña va por
ese camino, y no por el otro.
Entonces por eso, compañeros y compañeras, les
vamos a pedir algo de corazón. Es muy importante para nosotros
que nos concedan eso que les vamos a pedir ahora, porque nosotros los
de la Comisión Sexta del EZLN escuchamos lo que aquí se
dijo, pero también escuchamos lo que no se dijo. Así es
nuestro modo. Acá aprendimos a oír también lo que
se calla.
Entonces lo que queremos pedirles es que cuando informen en
sus organizaciones y colectivos lo que aquí se dijo, les digan
que lo que los zapatistas quieren hacer es otra campaña, y díganles
que si los zapatistas insisten en lo de Otra, no es sólo que no
va a ser una campaña electoral. Díganles que es Otra porque
su objetivo principal es ir a hablarle a la gente humilde y sencilla,
a los trabajadores del campo y de la ciudad que luchan, a quienes son
perseguidos y despreciados por su diferencia y se resisten y se rebelan.
A quienes son reprimidos por luchar por la justicia pero no se rinden
y vuelven, una y otra vez, precisamente como volvieron los pobladores
de esta comunidad que nos recibe, -lo que les platiqué ayer en
la mañana- que regresan después de ser reprimidos- y en
general a toda la gente que tiene el pensar y el sentir, en el mismo lado
en que tienen su corazón, es decir a su izquierda.
El objetivo de la otra campaña es escuchar a todas esas personas.
Escuchar, ése es el espíritu que anima a la Sexta. A quienes
invitamos a preparar y a realizar la otra campaña los invitamos
a preparar y construir un espacio de escucha, uno nuevo, uno sin precedentes,
uno muy otro, como decimos los zapatistas. Un espacio que es el lugar
donde la palabra nace, donde agarra su modo, su manera de nombrar la injusticia,
la explotación, el desprecio, la represión, la discriminación,
el dolor y también su forma de nombrar la lucha, la resistencia,
el no dejarse, el no rendirse. El volver una y otra vez por lo que nos
pertenece legítimamente: la Democracia, la Libertad y la Justicia.
Y ese espacio es el lugar de cada quien donde vive y lucha: su casa, su
fábrica, su calle, su colonia, su pueblo, su campo, su asamblea,
su lancha para pescar atún o camarón, su tiendita como los
compañeros de la Merced o de Chichén-Itzá, su local
sindical, su campo de cultivo, su centro cultural, su lugar donde ensayan
su música para una tocada, donde pinta, donde ensaya teatro, donde
imprimen una publicación, donde se reúnen los colonos para
discutir y acordar, donde hacen fila -iba a decir cola pero luego nos
regañan por decir groserías- donde hacen fila para el agua
que usarán durante todo el día, su camión, su pesero,
su taxi, su autobús, su parroquia, su campo de cultivo, su cubículo,
su cooperativa, su lugar de diversión y esparcimiento, su construcción,
su línea de montaje, su consultorio, su salón de clases,
su asamblea, su vecindad, su como se llame la realidad donde vive y trabaja,
es decir, donde construye su propia historia.
Según nosotros -y podemos estar equivocados- es ahí
donde los de abajo toman las grandes decisiones, donde nace el Ya Basta
de cada quién , donde crece la indignación y la rebeldía,
aunque luego sea en las grandes movilizaciones o acciones donde se hace
visible y se convierte en fuerza colectiva y transformadora. La Sexta
y la Otra Campaña no buscan un lugar para la palabra, sino un lugar
para el oído, ahí donde ustedes y otros como ustedes han
realizado su trabajo político, y su organización. Por eso
la Sexta y la Otra Campaña no llaman a la realización de
grandes encuentros, convenciones, frentes, asociaciones, coaliciones y
los etcéteras que correspondan. Iremos, sí, a los encuentros
y grandes reuniones que nos inviten y podamos ir. Iremos con ustedes porque
confiamos en ustedes, porque confiamos en que han entendido qué
es lo que queremos y para qué les pedimos ayuda, es decir, para
aprender a escuchar a quienes son como ustedes. En este sentido ninguno
de los encuentros, promotoras, frentes, diálogos, programas, etc.,
tiene por qué temer que les disputemos espacios, nombres, convocatorias,
firmas al calce, cantidad de convocados o poder de persuasión.
Pero en caso de tener que optar, optaremos por ir a una colonia o una
fábrica, a un mercado, o una colonia, a un salón de clases
en lugar de ir a un gran encuentro. Se dirá entonces que el EZLN
está perdiendo la oportunidad de que su palabra sea escuchada por
miles, cientos de miles, millones. Y es ahí donde está el
problema, porque el EZLN no busca ahora que muchos escuchen su palabra,
por el contrario, busca escuchar a muchos, no a todos, sino a los de abajo
que resisten y luchan. Quien no entienda que esto es lo que busca el EZLN,
entonces no ha entendido nada, y una y otra vez dirán que faltan
declaraciones, entrevistas, comunicados donde se explique más.
Estamos dispuestos a hacerlo una y otra vez, a aclarar todo
lo que no esté claro, a explicar y explicarnos. Pero de una vez
les digo que a lo que no estamos dispuestos es a cambiar el espíritu
de la Sexta ni a cambiar el objetivo principal de la otra Campaña.
Es decir, nuestra meta es escuchar al otro. No vamos a salir para decirle
a nadie lo que tiene que hacer o dejar de hacer, sino para aprender a
escuchar, aprender del por qué hace lo que hace, y por qué
deja de hacer lo que deja de hacer. Por lo demás, estamos dispuestos
a discutir proyectos, programas, caracterizaciones, definiciones, planes
de corto, medio y largo alcance. La pregunta entonces no es cómo
le van hacer para hablar, sino cómo le van a hacer para ayudarnos
a escuchar a quienes son parte de ustedes, a quienes organizan, a quienes
quieren organizar y unir.
No tengan miedo, compañeros y compañeras, o como
dice la Sexta: “Si tienen miedo, contrólenlo”. El EZLN
no les diputara contingentes, ni vanguardias, ni templetes, ni cabezas
de manifestaciones, ni nombres, ni siglas, ni proyectos. No tengan miedo.
La salida del EZLN no significa la aparición de un nuevo rival.
Les pedimos que vean nuestra salida simple y sencillamente como lo que
es: la aparición de un nuevo compañero. Eso es lo que les
pedimos que vayan a decir por favor, porque si no nomás van a decir,
“no, pues no hay bronca, votas por López Obrador o por Madrazo”,
no se va a pensar simplemente que eso es lo que está definiendo
la otra campaña. Está bien si así lo hacen los medios,
pero ustedes no pueden hacer esto. Porque así como decían
los compañeros de Tetetzingo, a veces les van a preguntar si dijeron
su palabra, también les van a preguntar qué fue lo que se
dijo. Todo lo cargan así, si López Obrador el PRI o el PAN,
si lo fundamental no lo plantean, entonces van a pensar que el EZLN está
saliendo como otras veces. Llevamos 12 años hablando, según
nuestro pensamiento hay que callarse y hay que escuchar. Así fue
como crecimos aquí, llegamos hablando: mucha revolución,
mucha transformación, muchas clases sociales, muchos planes de
mediano, corto y largo alcance.
Hasta que nos callamos y empezamos a escuchar. Ahí en
su casa, en el campo de cultivo, a la hora del pozol, y ahí descubrimos
otra cosa: aprendimos un modo. Ése es el que queremos aprender
con ustedes. Van a pasar muchas cosas, compañeras y compañeros.
A lo mejor va a ver grandes transformaciones. Aun así, la otra
campaña no va a parar. Tenemos que seguir aprendiendo a escuchar
a la gente. Y la gente que está en su casa, en su barrio, tiene
que estar confiando en que alguien va a llegar, a hablar con él,
a escucharlo, aunque su representante está en la asamblea hablando.
A él es al que tenemos que escuchar también.
Entonces no tengan pena. No les vamos a quitar nada ni les vamos
a disputar las iniciativas que ya han echado a andar, o que vayan a echar
andar también. Pero tampoco piensen que el objetivo del EZLN es
brincar de encuentro a encuentro, de masas a masas porque no es lo que
estamos pretendiendo, porque no vamos a poder permanecer ajenos a todo
eso. Pero en caso de tener que optar a una gran reunión en un auditorio,
a ir al mercado de la Merced, vamos a ir al mercado de la Merced; entonces
no le vayan a llamar engaño, no vayan a decir: “porque dijo
algo y está haciendo otra cosa”. Ustedes tienen que decirle:
“no, a eso vienen, a pelearse por el precio del tomate con el del
mercado porque quieren aprender de él “ y en lugar de la
gran manifestación, al carro con la descubierta, saludando y todo
eso, van a agarrar un taxi –por eso le decía ayer una cosa
a un compañero que no vaya a cobrar muy caro- el pesero, a su salón
de clases y vamos hacer fila.
Queremos darles las gracias por haber venido. La relatoría
de lo que pasó en estos días y lo que ha pasado en las anteriores,
van a estar a disposición en la revista Rebeldía, en su
página electrónica. A todos los que quieren correo se les
está mandando, a los que no, por favor que lo bajen de ahí
para que estén informados, porque si no se ve como que unas cosas
se están diciendo. Las más importantes, las que van a exigir
definiciones, van a quedar de lado. Entonces vamos a tener una preocupación
de que cuando tengamos la reunión del 16 de septiembre -porque
ya le cambiaron al 15 y terminó en 14- estamos diciendo que va
a ser el 16, porque esa fecha tiene significado y porque cae en un buen
día para que puedan venir con más tiempo. El 16 de Septiembre
van a venir si la discusión va a ser fundamentalmente la cuestión
electoral y todo eso. Entonces van a ver que nosotros vamos a decir otra
cosa. Eso es lo que queremos que les expliquen, pues, a sus compañeros
y compañeras y a los delegados que manden a esa reunión.
Ya para despedirme les quiero contar algo que no van a ver,
pero que así es. Lo que pasa cuando se van ustedes, que fue lo
que pasó cuando se fueron los compañeros de las organizaciones
políticas, lo que pasó cuando se fueron los compañeros
y compañeras de las organizaciones indígenas y lo que va
a pasar cada vez que un contingente como ustedes, que es bienvenido y
que se van.
Lo que pasa es que se junta el pueblo, todos: hombres, mujeres,
niños y ancianos, se forman a veces, a veces se sientan donde están
ustedes. Y llega a donde estamos nosotros un mensaje, que dice: “Subcomandante
Marcos, el pueblo te quiere hablar”, yo voy y les digo “aquí
estoy, compañeros” – a veces saludan militarmente,
cantan el himno- empiezan a hablar compañeros. ¿Saben qué
dicen? Comienzan a autocriticarse por los errores que piensan que cometieron
para recibirlos a ustedes: “si el frijol tenía mucha sal,
si no la tenía, que el compañero puso mal ese travesaño,
que yo le dije que de por sí no lo ponga así. Estos compañeros
después de que ustedes se van, después que en las condiciones
en las que estamos, dedicaron semanas a marchas forzadas para atender
esto, como ellos dicen, pobremente, piden disculpas por no haberlos recibido
mejor. Yo quiero agradecer aquí a los compañeros y compañeras
que dieron lugar en su intervención para agradecer a este pueblo,
al pueblo de Dolores Hidalgo cuya historia ya les platicamos. Así
va a seguir siendo. Es nuestro modo. Les pido por favor que tomen en cuenta
esto, a estos hombres y mujeres que tomaron una decisión. Porque
esto de la Sexta y de la Otra Campaña no fue algo que se nos ocurrió.
Hablamos con ellos, les preguntamos, discutimos, vimos todo esto, lo que
iba a pasar. Y aquí queremos darles un argumento a todos los que
dicen que hay que entrarle con López Obrador, porque millones lo
apoyan, porque las encuestas están a favor. Nosotros, compañeros
y compañeras, en diciembre de ‘93, si hubiéramos hecho
una encuesta sobre el alzamiento hubiéramos perdido el encuentro,
hubieran salido millones en contra. Los argumentos cuantitativos no cuentan
para nosotros. Sin embargo, pasó el primero de enero, pasó
lo que pasó –entre otras muchas cosas, que puedan estar aquí-
y muchas otras cosas han pasado, porque si hubiéramos hecho caso,
el innombrable Salinas hubiera seguido gobernando, y muchas cosas que
pasaron después. Les pido por favor que tomen en cuenta eso, porque
ustedes son líderes de sus comunidades y no pueden insultar a su
gente dándoles argumentos cuantitativos si lo que se está
poniendo aquí a discusión son argumentos racionales: “por
eso si conviene, por eso no”. Si ustedes comienzan a argumentar
que son muchos, vamos a empezar a hacer muchas cosas mal porque muchos
dicen que hay que hacerlas. Por favor les pedimos, pues, que tomen en
cuenta eso, que traten de evitar la paja de las groserías y que
busquen los argumentos que se están dando para plantearse ante
una opción política. Porque a nosotros no nos preocupa si
sí o no, pero sí que la gente discuta y tome su posición,
cualquiera que sea, pero con respeto, con respeto a su inteligencia. Pues
eso es lo que les queremos decir, compañeros y compañeras.
Les damos gracias que vinieron.
Les pedimos por favor que cumplan ese pedido que hacemos, que
vayan y expliquen qué es lo que espera el EZLN de la Otra Campaña
y que les digan claro, si ustedes están pensando otra cosa y ellos
empiezan hacer eso, no le llamen engaño desde el principio ellos
dijeron a que venían.
Compañeros y compañeras, iremos a sus casas, a
sus barrios, a sus vehículos, a sus lanchas, donde quiera que vayan
a estar y ahí van a encontrar lo mismo que les ofrecimos a todos
ustedes, a las organizaciones políticas, a las organizaciones indígenas
y a todos los que van a llegar, van a encontrar un oído atento
y van a ver que tomamos apuntes y todo eso, entonces van a empezar cosas
terribles y maravillosas que, bueno, tienen la garantía todos ustedes
de que va a haber alguien que escuche, ese es nuestro trabajo.
Gracias, compañeros y compañeras.
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