Siempre
Entrevista realizada por Isabel Salmerón
Es una muy inteligente y creativa manera de proponer al país
algo más real que discursos que se pueden estar generando desde
las elites, cuya atmósfera está cada vez más enrarecida.
Tras manejarse con un bajo perfil en los últimos años,
el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) elige
su doce aniversario —1 de enero— para regresar a la escena
política, con la denominada Otra Campaña, misma que a unos
días de iniciada ha causado gran polémica entre funcionarios,
políticos e investigadores.
Para el escritor Carlos Montemayor, antes de vaticinar qué
pasará con este movimiento y su proyecto “convendría
seguir la secuencia de la Otra Campaña, las declaraciones, las
entrevistas, las reuniones, los acuerdos, las organizaciones con las que
el EZLN tendrá contacto, pues es un proceso social y político
del que nos conviene estar más atentos día con día”.
Y es que, dice en entrevista, los partidos políticos,
independientemente de la ideología que pregonan no pueden acercarse
a la gente, porque “están cada vez más cercanos de
sí mismos y a sus elites. Quizás en algún momento
el proceso de empobrecimiento que está sufriendo la sociedad mexicana
podría estallar y obligarlos a volver la vista hacia la base social
del país. La Otra Campaña se está adelantando a eso”.
Tengamos una lectura más amplia
Isabel Salmerón.- En los últimos
días se ha desatado una ola de reacciones en contra y en pro de
La Otra Campaña que lleva a cabo el EZLN. ¿Cuál es
el objetivo de esta campaña que se inicia en pleno proceso electoral
federal?
Carlos Montemayor.- Es necesario tener una lectura más
amplia de esta faceta del EZLN y para ello necesitamos recordar que en
el 2001, al iniciar la administración foxista, la marcha zapatista
significó un foco de tensión y de interés muy importante
a nivel nacional e internacional; aunque podemos decir que la reacción
o la respuesta social para esa marcha zapatista fue importante, la respuesta
a nivel de Estado, no de un grupo de políticos sino de Estado,
fue desastrosamente negativa.
Las reformas constitucionales en materia de derechos indígenas,
según se habían planteado, y según planteaba y esperaba
el EZLN recibieron una negativa rotunda por parte de los poderes ejecutivo,
legislativo y el judicial, este último quien se declaró
incompetente para conocer del caso. Tuvimos una respuesta negativa de
Estado y no coyuntural, de grupos o corpúsculos. Ante esta respuesta
de Estado el EZLN guardó silencio porque no tenía ningún
sentido contestar, no había interlocutor, no había para
qué contestar.
Dentro de esta cultura solemos pensar que lo que no existe en
los medios no existe en la realidad y pensamos que los tantos años
que el zapatismo no apareció en los medios significó su
desaparición en la realidad y nos equivocaríamos si pensamos
de esta manera. Durante estos años el EZNL respondió de
una manera eficaz, pacifica pero inteligente, a la negativa de Estado
con el establecimiento de los Caracoles en las juntas de gobierno, con
lo que mantuvo los Acuerdos de San Andrés, que es importante en
términos sociales y políticos porque cuando un presidente
de la República o un gobernador quiera enfrentar con seriedad y
a profundidad esos cambios sociales no podrá dar marcha atrás
a las acciones establecidas y se tendrá que reconocer de derecho
lo que en este momento es solo una realidad de facto.
I.S.- Sin embargo, iniciar La Otra Campaña
en estos momentos puede confundir a la opinión pública.
C.M.- Esta actividad, muy eficaz, que no vemos o no nos interesa
ver, es la respuesta y una de las actividades más importantes,
en términos políticos y reales, del EZLN, por lo tanto necesitamos
ver el arranque de La Otra Campaña no como una actividad del zapatismo
después de cinco años de inactividad sino como la suma a
lo que ha hecho. No es que después de cinco años el EZLN
haya dicho bueno ahora qué hacemos. En el transcurso de estos años
ha materializado proyectos y ahora va por otro más.
Sí y no es una competencia con las otras campañas
I.S.- ¿El EZLN está compitiendo
con otras fuerzas políticas?
C.M.- ¿Podríamos confundirnos con la idea de que
esta compitiendo con las otras campañas? Sí y no. Aquí
necesitamos contextualizar que las campañas políticas de
los partidos constituyen cada vez más un juego escenográfico
en plataformas partidistas que cada vez se asemejan más porque
queda muy poco espacio a los gobernantes de hoy en la estructura piramidal
impositiva, sea porque ideológicamente cada vez están más
cerca los partidos políticos o son más coincidentes.
Las campañas políticas se manifiestan como un mecanismo
cupular del poder, los partidos operan como elites de poder, cuyos intereses
de grupo están constituidos por las prioridades políticas,
económicas y sociales. Cada vez más la política mexicana
esta más concentrada en un ambiente enrarecido y reducido de cupulas.
En este sentido, podemos decir que estas campañas parten muy pocas
veces de la realidad social que quieren seguir controlando, pues nacen
fundamentalmente de los intereses de elites.
En este contexto, La Otra Campaña es una llamada no solamente
a uno o dos partidos de izquierda en el espectro político de México
sino a todos los partidos y al país entero. En algún momento
México necesitará que esos políticos empiecen a ver
desde la base social, desde la realidad social, y La Otra Campaña
es una forma de señalarlo, argumentarlo e iniciarlo.
Ahora bien, debemos tomar en cuenta que La Otra Campaña
resulta ser una señal estimulante para entender otras de las carencias
políticas de México como lo es la ausencia de una fuerza
ciudadana que se manifieste más allá de las coyunturas electorales.
Necesitamos una ciudadanía de tiempo completo, que actúe
todos los días, de todas las semanas, de todos los años,
haya elecciones o no, porque el ejercicio del poder no tiene ningún
contrapeso en el México actual y crear una fuerza ciudadana inteligente,
despierta y activa más allá de los procesos electorales
sería benéfico para nosotros.
I.S.- El EZLN ha dicho que La Otra Campaña
es una respuesta al Pacto de Chapultepec.
C.M.- No es una respuesta. La Otra Campaña tiene muchas
más finalidades, mucha más imaginación, mucho más
sentido que solamente responder a un pacto así o a cualquier tipo
de pactos. A lo largo de estos recorridos habrá muchas declaraciones,
pero el sentido fundamental es el de crear una fuerza ciudadana que no
se reduzca solamente ni al ámbito indígena, ni al ámbito
campesino, obrero, estudiantil o de género. Es una muy inteligente
y creativa manera de proponer al país algo más real que
discursos que se pueden estar generando desde las elites, cuya atmósfera
está cada vez más enrarecida.
Xóchitl Gálvez y su discurso foxista
I.S.- Una de las críticas más
fuertes ha sido la de Xóchitl Gálvez, comisionada para el
Desarrollo de los Pueblos Indígenas, quien señala que el
liderazgo de Marcos se ha debilitado porque muchos zapatistas han desertado
o distanciado ante el rechazo del subcomandante de participar en proyectos
para los pueblos indígenas operados por el gobierno.
C.M.- Es una declaración que no tiene el menor sustento
en la realidad, se trata de un discurso más de la administración
foxista. Recordemos que durante la administración zedillista y
lo que lleva la actual se han sucedido numerosas declaraciones o sobre
las enfermedades terminales del subcomandante Marcos o sobre la fracturas
o deserciones innumerables del EZLN; a lo largo de estas dos administraciones
han estado, por declaraciones oficiales gratuitas y retóricas,
a punto de enterrar al subcomandante miles de veces y de extinguir y disolver
las bases sociales y los contingentes del EZLN. Esta declaración
es una más de todas esas observaciones alegres.
I.S.- Algunos investigadores señalan
que La Otra Campaña puede enrarecer el clima electoral.
C.M.- Claro que no. Quien realmente está obstaculizando
las elecciones federales son las elites de los propios partidos políticos
y particularmente los medios electrónicos; éstos sí
constituyen y constituirán un grave riesgo para la democratización
de los procesos electorales en México, porque el peso que tienen
algunos conductores de televisión en el país llega a confundir
algunos terrenos como los del ministerio público o de los jueces
y los dados cargados a favor de un proyecto económico o intereses
políticos y económicos de ciertas plataformas partidistas
resulta verdaderamente peligroso y grave para un juego limpiamente democrático.
Así que quienes se preocupan porque La Otra Campaña sea
un obstáculo deberían juntar la pólvora y ver cómo
la intervención de las campañas mediáticas pone en
riesgo la limpieza de las elecciones.
http://www.siempre.com.mx/2743salmeron8.htm
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