Foro en Casa Lamm para revisar la Sexta Declaración de
la Selva Lacandona
Debaten sobre la pertinencia del discurso zapatista
ante el proceso electoral de 2006
La Jornada. Miércoles 27 de julio de 2005
MATILDE PEREZ U.
Las propuestas del Ejército Zapatista de Liberación
Nacional (EZLN) en la Sexta Declaración de la Selva Lacandona conllevan
el planteamiento de un nuevo porvenir y el requerimiento de renovar propuestas,
porque ahora no basta la resistencia civil pacífica para eliminar
el neoliberalismo, expusieron Víctor Flores Olea, Luis Javier Garrido
y Raquel Gutiérrez en el foro que sobre ese tema celebraron Casa
Lamm y La Jornada.
Apuntaron que la propuesta del EZLN implica riesgos, pero no
sólo para su seguridad individual, en caso de que emprendan su
periplo por el país para llevar a cabo su convocatoria de integrar
un nuevo constituyente. Luis Javier Garrido, articulista de La Jornada,
explicó que los zapatistas podrían ser atacados por grupos
de ultraderecha, fuerzas paramilitares o incluso ser detenidos por autoridades
locales y municipales.
Más aún, dijo, el diálogo propuesto podría
no fructificar, ya que los interlocutores a los que se dirigen son agrupaciones
ya constituidas, cuyos dirigentes son celosos de su organización
y verían con recelo otro modelo que pusiera en riesgo el suyo.
El mayor riesgo es que lanzan su propuesta en un periodo político
electoral en el que los mexicanos depositan sus esperanzas porque votan
por un proyecto de nación. "El riesgo de la iniciativa zapatista
es que el fondo de su propuesta no pueda ser entendido por la población
y que los medios de comunicación la pretendan utilizar o la tergiversen
para asentar que están realizando una campaña contra el
PRD y el precandidato a la Presidencia de la República por ese
partido Andrés, Manuel López Obrador."
En esa sexta declaración, lo que aportaron los zapatistas
es a entender la "barbarie del neoliberalismo", pero con su
propuesta corren el riesgo de involucrarse en la política tradicional.
Flores Olea coincidió con el análisis de riesgos
expuesto por Garrido, pero no consideró que se pueda descalificar
la participación política ni la votación dentro del
proceso político electoral. De ninguna manera pueden considerarse
excluyentes la militancia y la participación en partidos políticos,
ni tampoco la decisión ciudadana de votar por un candidato a la
Presidencia. Agregó que la semejanza que trazó el EZLN entre
López Obrador y Carlos Salinas de Gortari "es extrema"
y recordó que en los 50 compromisos que presentó el tabasqueño
está el apoyo a los acuerdos de San Andrés.
La sexta declaración, consideró el autor de ¿Qué
democracia para México?, es una llamada de atención para
construir los nuevos caminos, en los cuales no bastarán el rechazo
y la crítica, sino deberán construirse nuevas vías
para llegar a ese nuevo mundo que sí es posible. Sin embargo, apuntó
que falta un análisis, reflexión más profunda y seria
de las posibilidades de construir una nueva sociedad a partir de las condiciones
actuales.
Raquel Gutiérrez Aguilar, académica de la Facultad
de Ciencias Políticas de la UNAM, invitó a los presentes
al foro a sumarse a la propuesta del EZLN de expandir su plan general
de ofensiva contra el neoliberalismo, y lograr que la resistencia se globalice.
El reto del EZLN, apuntó, es lograr detonar acciones de
movilización social y "armar algo para coordinar la indignación
común".
Fuente: La Jornada. http://www.jornada.unam.mx/2005/jul05/050727/016n1pol.php |