Conferencia de Prensa del Subcomandante Marcos; día 1 de julio de 1996

Transcripción.

El Sup se presentó en el escenario, tomó asiento frente a la enorme mesa que lo ocupaba y dijo, micrófono en mano:

-Vamos a hacer un acuerdo. La propuesta es que se arreglen entre ustedes y acomoden aquí los micrófonos.

El movimiento generalizado y caótico para tomar fotos en primer plano y acercar las grabadoras se fue convirtiendo en orden y el Sup volvió a hablar.

-¿Qué me van a preguntar ? ¿Por qué llegué tarde? Me quedé dormido.

Aquí se armó el alboroto. Todos los periodistas preguntaban algo al mismo tiempo. Las manos abiertas del Subcomandante Marcos, con las palmas hacia afuera, pidieron silencio.

-Vamos a hacer un trato: que las preguntas sean por tema. ¿Por qué no le entramos, primero, al Vado de Aguas Blancas? Que sean sobre el Vado de Aguas Blancas. Le entramos a ése. ¿Quién tiene pregunta? Esto parece de oferta ahorita.

Pregunta: ¿Qué opinas de este nuevo grupo que apareció en Guerrero y qué relación tiene el EZLN con él?

M: Ninguna relación. La información que tenemos de ellos es la que ha publicado la prensa. Desde 1994 hemos tenido información de que había movimientos o grupos armados en otras partes de la república que no son por supuesto del EZLN. Desde entonces lo hemos dicho una y otra vez cuando nos hemos pronunciado públicamente, pero se pensaba que estábamos blafeando, que estábamos amenazando o alardeando de lo que pudiera ocurrir en otras partes. Pero en concreto, con el Ejército Popular Revolucionario o EPR ---como se ha conocido a este grupo---, no tenemos ninguna relación, ni conocíamos antes nada de ellos.

Pregunta (inaudible)

M: La vía que está siguiendo el EZLN responde a indicaciones, a órdenes dadas por las comunidades y tiene que resolverse hasta ahora en tres actores, como decimos nosotros: entre el gobierno federal, el EZLN por supuesto y la sociedad civil o los grupos sociales, políticos y civiles interesados en la solución política del conflicto. Uno de ellos sería el Frente Zapatista de Liberación Nacional, pero no sólo este Frente, también otras fuerzas, intelectuales y líderes de opinión pública que se han interesado en que el conflicto se solucione por la vía pacífica. Entonces, lo que decíamos cuando analizábamos este problema, es que debe quedar muy claro que las negociaciones que sigue el EZLN en San Andrés con el gobierno federal son del EZLN y de ninguna otra organización. O sea, lo que vaya a ocurrir en la vida del EZLN no va a depender de lo que pase en otras partes. Y puede pasar incluso en Chiapas, pero con otras organizaciones.

Pregunta: Con la información que tiene el EZLN ¿qué opina de las demandas del EPR, de la forma en que hizo aparición este grupo?

M: Mira, en general, sobre este asunto de sus demandas, la forma en que aparecieron y lo que ha seguido después, no podemos tomar la misma posición que tomó mucha gente frente a nosotros en enero de 94. Es decir: opinar a favor o en contra, sin saber realmente que había detrás de nuestra decisión. Pensamos que ese grupo, igual que el EZLN, igual que cualquier otro grupo político, tendrá que demostrar y ganar su legitimidad -la de sus demandas, la de su movimiento- con la gente que está luchando, la que está planteando esa forma de lucha. Con el pueblo de México tendrá que definir claramente cual es su posición, entre otras cosas, frente al proceso de pacificación en Chiapas, a lo que conciben que es el poder, cómo conciben su tránsito al poder, que papel le dan a la lucha armada. Todo eso tendrán que definirlo ellos. En concreto pues, no corresponde al EZLN definir cuáles son las propuestas del EPR, tendrá que hacerlo él. Pero la legitimidad, sobre todo, es algo que tendrá que ganarse y demostrar si realmente es un movimiento legítimo o no lo es; yo lo que definiría es que cuesta mucho conseguir el espacio de legitimidad que tenemos hasta ahora. No es fácil.

Pregunta: Hay una parte de la proclama que se leyó en Aguas Blancas

M: Nosotros, desde febrero del 94, cuando surgieron los primeros diálogos en San Cristóbal, en la catedral, habíamos recibido el mando de las comunidades para hacer todo tipo de alianzas o acuerdos con organizaciones políticas. Pero teníamos prohibido y todavía sigue la prohibición expresa de la comunidad, hacer acuerdos o alianzas con organizaciones armadas y clandestinas. El razonamiento de los compañeros del comité era que, como organización armada y clandestina en un proceso de diálogo, no podíamos estar con un pié de un lado y otro pié en el otro, o sea, no podemos estar jugando a una cosa y estar jugando a otra. Debemos ir por un solo camino y, en todo caso, ya si ese camino se cancela, vamos a seguir otro. Nosotros estamos en un diálogo que supuestamente debe encaminarse hacia la paz y estamos hablando de eso. Entonces tenemos que seguirlo hasta que se agote. Hacer contactos o acuerdos con organizaciones político-militares ahora, haría parecer que estamos al mismo tiempo preparándonos para la guerra. Entonces, ante la gente con que ya teníamos y tenemos legitimidad ganada, no podemos hacerlo. En todo caso, si se llegara a hacer, tiene que ser público de tal forma que la gente, el zapatismo civil, en fin el pueblo de México, sepa qué está pasando con el EZLN.

Desde 1994 las comunidades nos lo prohibieron porque se acercaron organizaciones armadas a hacer contacto. Les dijimos que no podíamos hacer ningún tipo de acuerdo. En concreto, aún suponiendo que esa nueva organización armada alcanzara legitimidad y planteara, en forma más clara sus objetivos, el EZLN no podría hacer contacto ni acuerdo de unidad con ella. Para eso tendría que volver a consultar a las comunidades y definir claramente sobre eso, lo que evidentemente iría en contradicción con el proceso de paz.

Pero, con respecto a una alianza y acuerdos con organizaciones políticas, ahí nosotros tenemos mucha flexibilidad. que nos han dado las comunidades Y lo digo porque a mí es al que me toca dentro del comité ese trabajo. Mientras estemos en el camino, en la ruta pues del diálogo y la negociación, tenemos muchas posibilidades de hacer acuerdos y alianzas que no impliquen contradicciones con nuestros principios. Así son posibles las alianzas y acuerdos con todo aquel que no tenga una cuenta en Manhattan o en Irlanda o algún crimen pendiente, o sea, con cualquiera que no sea del gobierno, del gabinete en concreto.

Pregunta: ¿La aparición de un grupo armado en Guerrero, mete ruido a la negociación en Chiapas?, ¿puede implicar una presión extra?

M: Definitivamente. El hecho de que nosotros tuviéramos que decidir quince o veinte minutos antes de salir de La Realidad, si realmente íbamos a venir o no, lo constata. La primera reacción del comité esa noche en que nos enteramos por los medios de comunicación fue que el gobierno estaba preparando otro nueve de febrero: aparece otro grupo armado, se harán “investigaciones”, alguien va a descubrir que Marcos escapaba de la selva y aparecía en Aguas Blancas, o que el EZLN está jugando a la paz en Chiapas y a la guerra en otros lados, ya se puedan activar una vez las órdenes de aprehensión. Es decir, todo aquello con que habían amenazado durante la crisis de mayo, por parte del señor Bernal.

Dijimos: si no resultó con la crisis de mayo, con los cargos para la sentencia de los señores Elorriaga y Entzin, ahora con el vado de Aguas Blancas se iba a hacer así; la primera reacción fue de desconfianza, sigue siendo de desconfianza. Pero como quiera, nosotros pensamos bueno, tal vez se trata de que todos agachen la cabeza, de que no se alcancen los acuerdos ni las iniciativas políticas que apuntan, no sólo a la transformación del EZLN en una fuerza política, sino a conformar un frente de oposición más amplio, a una serie de acuerdos que se presenten como alternativa política y económica a la que sigue actualmente el señor Zedillo. Pensamos que para detener eso se podía estar provocando un tipo de conflicto con el cuál pudiera perseguirse al EZLN.

Cuándo llegaron los de la COCOPA, inmediatamente Tacho les pregunto: ¿qué garantías hay?. La COCOPA dijo que se sostenían las garantías acordadas y que había conseguido además, una vigilancia discreta del Ejército Federal Mexicano: no un cordón militar, pero sí un dispositivo de seguridad. Eso dijo César Chávez, que ahora es presidente de la COCOPA. Finalmente pues salimos.

La información dada por algunos periódicos nos hizo pensar que iba por ahí (por un nuevo 9 de febrero): hablan de un oficial del EPR que se parece mucho a Marcos, que tiene el mismo modo de caminar, etc. Parece que por ahí iba. Cuando nosotros hablamos con la COCOPA ayer y le preguntamos qué había detrás de ese grupo, dijeron que no sabían nada. Venían a preguntarnos a nosotros y nosotros tampoco sabíamos nada. Evidentemente había preocupación por las dos partes. La del EZLN era que el gobierno fuera a usar de pretexto ese movimiento armado para tratar de implicar al EZLN en acciones de ese tipo. La preocupación del gobierno no es que el EZLN usara de pretexto la aparición del EPR para retrasar el diálogo en San Andrés. La COCOPA funcionó en ese sentido como una especie de puente junto con la CONAI.

La delegación gubernamental aclaró, se comprometió pues, a que se respetarían los términos de ley y que no habría consecuencias, pues, de las investigaciones que estuvieran haciéndose sobre el vado de Aguas Blancas. El EZLN volvió a repetir que el diálogo de San Andrés es del Ejército Zapatista de Liberación Nacional y de ninguna otra organización. Por lo tanto estaremos el 8 ahí. Salvo si algo pasa en estos días que nos lo impida, “que me quede dormido otra vez”, “que me dio diarrea”, cosas por el estilo.

Pregunta (inaudible aunque repetitiva)

M: Decía yo hace un rato que los elementos que tenemos ahora no nos permiten decir nada. La declaración, lo que es el manifiesto de Aguas Blancas no es concluyente y no podríamos opinar, porque antes, desde 1994 han surgido muchos grupo que han hecho declaraciones y, en realidad, no son grupos armados. Esperaríamos a que ese nuevo grupo hablara, expusiera sus ideas y estaríamos atentos sobre todo, a su práctica pero ahorita no podríamos avanzar nada.

Pregunta (inaudible)

M: No sabemos nada de ellos. Entrar en formación dos columnas, aparecen, está su manifiesto y se retiran. No hay mucho. Sabemos que están bien uniformados, bien equipados, esa es la señal de que no son zapatistas: los zapatistas no están bien uniformados, no están muy bien equipados, por si alguien sospechara eso.
Pregunta (inaudible, pero que obviamente se refiere al hecho de que el EZLN declarara, tiempo antes, que había movimientos armados en otros lugares del país).

M: Señalamos en concreto a Guerrero. Dijimos que era necesario que las señales del gobierno fueran contundentes respecto al proceso de paz. Lo dijimos al licenciados Camacho, a la prensa. Después comenzaron a aparecen noticias sobre delincuentes comunes de narcotráfico que según eso, estaría en relación con el ejército y la policía judicial, helicópteros se caen y todo lo demás. Cuando hay un choque con un grupo político como esos no se dice que es un choque político, se dice que son delincuentes. Nosotros advertimos que detrás de esos choques había grupos organizados político-militares que luchaban de alguna forma y el gobierno no los estaba atacando. Advertimos que no éramos los únicos, que había otros movimientos armados en distintas partes del país y que, por lo mismo el gobierno estaba cometiendo un error al reducir el problema de la pacificación únicamente a Chiapas. En ese tiempo estaba todavía con la tontería de los cuatro municipios.

Yo creo que una de las consecuencias inmediatas de lo que está ocurriendo en Aguas Blancas es que el gobierno no puede seguir con su estrategia de que el problema del EZLN es un problema local o un problema estatal: el problema de la paz o la guerra es un problema nacional. De una u otra forma los grupos armados que haya --el EPR u otros--, estarán atentos al desarrollo o al resultado que pueda tener el proceso de paz en Chiapas. Sus repercusiones tendrían carácter nacional respecto a este problema. Pero la única información que tenemos es la que ya hemos hecho pública. Ahí está. Tenemos que resolverlo, porque si no lo hacemos no va a haber mesa a la cual sentarse.

Pregunta (inaudible)

M: Creo, lo hablamos desde enero: la lucha armada es un método contradictorio. La vía armada implica una estructura antidemocrática, como lo es el decidir la vida o la muerte de alguien, que eso es la guerra. Nosotros llegamos a la vía armada por desesperación, no la escogimos como proyecto ni fin, como dicen ahora. Nuestro fin no era ser un ejército y perpetuarnos indefinidamente sobre una estructura militar. No quisimos ser soldados, tuvimos que hacernos soldados.

Esto fue antes de 94. Después de 94, vimos que la lucha armada abría el espacio para hacernos escuchar. Esto es algo que no se puede cuestionar, lo que ocurrió con el EZLN en 1994: no hay duda de que hubo que armarse que manifestarse, para que la nación recordara que había indígenas, recordara que eran su raíz y recordara que los estaba olvidando completamente. Y sirvió, también para darse cuenta de la estructura antidemocrática del país. Por eso se abrió un espacio. Pero en el momento en que se plantea ya seriamente la transición a la democracia, en la que tienes que incorporar a otras fuerzas e incluir las armas, el hecho de ser un ejército comienza a convertirse poco a poco en un obstáculo. No creemos que las armas produzcan el tránsito a la democracia; creemos que tienen un papel en determinado momento, creemos que en nosotros lo tuvieron. Ahora están en un papel de defensa, somos ejército para la vida de los compañeros, pero ya en la vía política no usamos las armas, estamos usando pues la política. Yo le veo a la lucha armada ese límite o esa posibilidad, esa virtud o ese defecto: puede abrir un espacio, pero obviamente ese espacio se hace chico y luego queda como una camisa en la que no puedes crecer o expandirte.

Pregunta (inaudible, pero referida al anunciado trabajo social de los cadetes, tras la aparición del EPR, como una posibilidad de traer más milicias al área zapatista).

M: No detectamos nada en los días inmediatamente posteriores a que se supo, salvo que hasta entonces nos esteramos de la campaña que hace el ejército federal, de los cadetes en asistencia social. Nos enteramos un día después de aparecer el EPR. Pensamos que es una respuesta a eso, porque por lo regular se nos comunica antes, se nos avisa si va a haber un movimiento militar para evitar choques, para que no vayamos a pensar que es porque nos están buscando. Ahora nos enteramos por la prensa, cuando prácticamente estaban encima y es sintomático que haya sido después de lo del vado de Aguas Blancas.

Pregunta: ¿A qué conclusiones han llegado al analizar el manifiesto del EPR?

M: El manifiesto de Aguas Blancas no permite hacer un análisis, porque un buen análisis zapatista es confortarlo con los hechos; es poco todavía, habría que esperar a que hablen más, que definan más claramente que entienden por democracia, qué entienden por libertad, qué por justicia. Sobre todo por justicia, porque se habla de tribunales revolucionarios de autodefensa. Necesitaríamos conocer más de eso. No podemos opinar todavía. ¿No hay más sobre el vado?

Pregunta: ¿El ejército zapatista piensa hacer alianzas o acuerdos con otros grupos armados? ¿Qué piensa de ellos?

M: Tenemos prohibido por las comunidades dirigirnos, hacer acuerdos con grupos armados, sólo podemos hacerlo con grupos políticos: nosotros no decimos nada, ni bien ni mal, de otros grupos armados.

Pregunta (inaudible)

M: Lo que tratamos de explicar ayer es que en la lógica militar, frente a una fuerza represiva, aparece otra fuerza militar contra esa represión. Entonces la primera aumenta su fuerza, etc. Si el EZLN dice que tiene miles de efectivos, el ejército federal pone decenas de miles de efectivos. En esa lógica se olvida lo que hizo posible la aparición de esa otra fuerza militar. Se olvida qué hizo posible que un grupo de ciudadanos tuviera que recurrir a la fuerza, qué hizo posible que decenas de miles de indígenas entraran en un proceso conspirativo, qué hizo posible al EZLN. Hay que recordar cuáles grupos dentro del poder, cuales grupos políticos, han conducido hasta ahora a este país y... provocado todo lo que en este rollote nos echamos. Los que han producido: millonarios por un lado y guerrilleros por el otro. Dudo que se pueda militarizar al país más de lo que ya está. Guerrero, por ejemplo, ya estaba militarizado, lo que pasa es que ahora se descubre lo de los retenes y muchas otras cosas que ya estaban operando. Lo mismo ocurre en Oaxaca, en Veracruz... Habría que preguntar en todo caso a la Secretaría de la Defensa Nacional, si los operativos militares en Oaxaca, Veracruz, Jalisco, Hidalgo y Puebla responden a que hay grupos armados allí.

Pregunta (inaudible)

M: La aparición del EPR es algo que tiene que explicar su gente: por qué ese lugar, por qué ese día. Pudo tener incidencia sobre el foro. A lo mejor lo calcularon, a lo mejor no. Sería mejor que ellos contestaran esas preguntas. Nos llama la atención que invites a una gente a algo y luego le salgas con otra cosa. Fue lo que le hicieron a Cárdenas. Pensamos que el destinatario de lo que haya sido eso, el principal afectado, no es el EZLN, ni el foro de San Andrés, sino el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas. Inmediatamente la reacción de la PGR, de Gobernación, fue tratar de implicarlo en ese hecho. El mitin donde ellos aparecieron estaba encabezado por Cárdenas Solórzano, de allí que se iba a investigar todo lo que tuviera que ver con él. La amenaza policiaca era muy clara. No se siente muy bonito que lo amenacen los policías a uno.

Pregunta (inaudible)

M: En el caso hipotético de un contacto entre el EPR y el EZLN, no podría hacerse hasta que las comunidades lo autorizaran. Para eso, tendrían que valorar sus implicaciones en el proceso de paz para el EZLN. A nosotros no nos preocupa qué vaya a decir el gobierno sino que las comunidades vayan a preguntarse qué estamos haciendo. Que nos digan: “si dices vamos a prepararnos para el proceso de diálogo y estás haciendo tratos con cuerpos, con agrupaciones armadas, pues, entonces, hay que prepararnos mejor para la guerra”. Sobre todo, nos preocupa cómo puede leer esto la sociedad civil. Somos demasiado públicos, no podemos tomar decisiones de ese tipo en forma clandestina, aunque lo lógico sería que fuera en forma clandestina. Tenemos que hablar muy claro. No es lo mismo que nos preparemos para defendernos, para no ser sorprendidos, para no ser presionados por el gobierno, a que hagamos contacto, con otros grupos que tienen otros planes. No podemos implicarnos en planes ofensivos o en otro tipo de estrategia militar, porque antes tendríamos que consultarlo con nuestra gente. No podríamos meter la lógica militar del EZLN en lo que se está ahorita, o viciarla, y mucho menos subordinarla a la lógica militar de otro grupo.
Pregunta (inaudible)

M: Nosotros vemos que lo que pudiera haber tenido repercusión, de lo que ha hecho el EZLN en estos años con su presencia en los medios, es lo público: no en un hecho militar sino en uno político-propagandístico. Esa es la única diferencia que vemos. El lenguaje de Aguas Blancas pudiera verse muy cercano a las discusiones de los 70's, pero incorpora elementos nuevos: democracia, libertad, justicia, vida digna, estado de derecho, constitucionalidad, crímenes impunes. Elementos que responden a un discurso que es nuevo, o, en todo caso, nuevo desde 1994, que no se hacen públicos en un choque sino prácticamente en un evento de prensa. Lo que logra verse en el Manifiesto de Aguas Blancas incorpora demandas constitucionales, no vemos otra cosa. Lo que nos preocupa es que ahora tal parece que ellos no van a tener mucha oportunidad de hablar realmente. Si se dice que aquello se está llenando de verde olivo --caso que queden lugares todavía vacíos, porque ya está retacado--, van a batallar bastante. Para saber habrá que esperar.

Pregunta (inaudible, pero de nuevo sobre los anunciados cadetes en servicio militar)

M: No se puede militarizar más, deveras, ni puede crecer más Chiapas. No se me ocurre que con tal densidad de población todavía le metan seis mil cadetes para sacar dientes y cortar el pelo. Nosotros necesitamos prepararnos para cualquier cosa, estar listos para cualquier maniobra del gobierno. Puede ser un acto de provocación, puede ser lo que hicieron en febrero del 95, incluso puede ser una maniobra del gobierno sea lograr la paz. Entonces, también tenemos que estar preparados para eso. No sólo para correr, escondernos, no sólo para pelear, sino también para salir y hacer política si es que el conflicto se soluciona. Las repercusiones del vado de Aguas Blancas no son sobre San Andrés. Todavía no, en todo caso. Ratifican el cuestionamiento que habíamos hecho, para que ahora todos digan: no, pues es que en Guerrero hay muchos problemas y está muy golpeada la gente, no hay espacios políticos. De pronto todos se acordaron que Figueroa todavía por allí anda. Ahora ¿quién va decir que no pasa nada en Guerrero?

Pregunta (inaudible, sobre sí el EZLN hizo o no acuerdos con la COCOPA).

M: Nosotros sólo hicimos la reunión y analizamos qué repercusiones tenía. Dijimos: ¿el gobierno va a hacer algo contra San Andrés?

Y ellos preguntaron: ¿el EZLN va a hacer algo contra San Andrés?

-- No.

Hasta allí. Cada quien expuso su posición y bueno, entonces cada uno va a decir su pensamiento. Como quiera, no se afecta San Andrés y ya. No lucimos ningún acuerdo de nada.

Pregunta (inaudible)

M: El que se haya provocado otra vez la discusión sobre la posibilidad de la vía armada, que se vuelva a plantear el problema de la vía de las armas, a San Andrés le exige definirse, que no esté entre que sí o que no. Evidentemente, lo preferible es que tenga éxito. Pero yo vuelvo a insistir en lo que habíamos dicho antes: que San Andrés no puede seguir en el gris de la delegación gubernamental. Debe definirse hacia el blanco o el negro de una u otra forma. Y ahora apareció este movimiento armado para volver a ratificar esa necesidad. Esto es lo que veo que existe.

Pregunta (inaudible)

M: Lo señalamos ayer. En 1994 éramos un grupo político-militar y ahora somos un grupo que está haciendo política y tiene lo militar para defenderse. No participa lo militar en la Política que estamos haciendo. Nosotros tenemos armas, pero no las usamos. En enero de 1994 sí era nuestra intención, y lo hicimos, usarlas para hacer política. Ahora ya no las usamos para hacer política.

Pregunta (inaudible)

M: Aguas Blanca, a la una...

Pregunta. ¿Qué implicaciones puede tener la aparición de este grupo armado y su consecuente respuesta militar para el movimiento civil-democrático que se desarrolla en el país?

M: Yo creo que las organizaciones sociales, civiles, no gubernamentales, tendrán que pronunciarse. Estos actores tendrán qué definirse y dar su posición. Recomendaría nada más que, como se ve todo por las declaraciones que he leído y lo que se sabe, que quien más conviene ahorita que hable es el EPR. Cada vez se hace más necesario eso. Pero hay que esperar a que lo hagan, si es que, lo van a hacer.

Aguas Blancas, a la una, a las dos...¿ya?

Entonces, tu pregunta era sobre los militares chilenos. Mira, lo que sabemos es que había, desde febrero de 1995 por lo menos, militares... no militares, mercenarios, que no es lo mismo, argentinos y chilenos. El tip que tenía era que estaban dentro del ejército federal como asesores. Luego hubo una información contradictoria: que no, que eran los que estaban entrenando a los guardias blancas de las asociaciones ganaderas, en concreto, la que dirige un tal Constantino Kanter.

El modelo que se siguió en febrero de 1995 es muy parecido a los operativos que se montaban en Argentina o en Chile para el golpe de estado y los operativos urbanos. Es un programa que metes a la computadora y que presenta escenarios de guerra. Un nintendo, como esos que usaba Carpizo antes, pero para hacer la guerra. Se supone que el ejército ya no toma las órdenes, sino que programa los escenarios de guerra y la computadora da las órdenes. Entonces, si este software ya estaba instalado en la Sedena, la reacción que está pidiendo la Sedena es la que pide la computadora: escenario de diálogo de paz en Chiapas, grupo armado, en el marco de ese proceso de diálogo aparece otro grupo armado en otra parte. Y entonces la computadora empieza a dar órdenes. “Se reacciona así: primero cerco, luego retenes, saturación del teatro de operaciones o sea que tienes que llenar de soldados y contingencia militar, investigar sí hay ligas, ¿qué conviene decir?, que las hay o que no las hay”. Todo eso empieza a ordenar la computadora. Ojalá que la computadora no diga masacre o acaba con ellos.

La compra de ese software se la estaban peleando Estados Unidos, Chile y no me acuerdo qué otro país. Por supuesto compraron el más barato, el de los chilenos, que aun así valía varios millones de dólares. Pero creo que el de los norteamericanos valía veinte veces más. Eso es lo que nosotros sabemos hasta ahorita. También sabemos que el de la policía afectaría sobre todo a la gente de la ciudad. En la policía de las ciudades hay ya también asesores militares del ejército chileno.

A ti ya te contesté.

Si la pregunta es sobre Ruiz Ferro, Ruiz Ferro no tiene por qué estar ahí, muy claro, lo pone el Congreso fuera de tiempo. Lo que se necesita en Chiapas es que la gente elija a su gobernante. No estamos proponiendo que Ruiz Ferro termine, que renuncie y luego a ver qué pasa o esperar a concluya el mandato. Lo que necesitamos es una respuesta precisa, en San Andrés, de que va a realizarse un proceso electoral para que los chiapanecos puedan elegir a sus gobernantes. Es una demanda del EZLN. En ninguna parte el pueblo, no sólo los chiapanecos, tienen derecho a elegir a su gobernante.

Pregunta (inaudible).

M: Lo vamos a presentar porque estamos haciendo una propuesta concreta, eso se presenta precisamente ahora en esta fase de lo de San Andrés y sobre las demandas políticas que son específicamente sobre el estado de Chiapas. Se están exigiendo elecciones generales, extraordinarias para el gobierno del estado, para presidencias municipales y para el Congreso del Estado. Los conflictos postelectorales demostraron que las elecciones de octubre no fueron lo maravillosas que decía Eraclio, sino que han provocado muchos conflictos y muchas muertes. Tiene que haber elecciones generales, no sólo de gobernador, sino de todo el estado.

Pregunta. Por otra parte, el conflicto que se ha visto en la zona norte del estado, la violencia, ¿en qué sentido influye en el proceso de negociación luego de que se acusa a algunos negociadores del EZ de ser unos de los responsables?

M: Lo extraordinario es que no acusen a don Samuel de estar detrás de lo del Vado de Aguas Blancas, o de que hay catequistas en el EPR. La estrategia gubernamental de acusar de los conflictos en el norte a don Samuel Ruiz muestra falta de imaginación --se viene haciendo desde el 94-- y la ignorancia que Gobernación tiene sobre lo que ocurre en el estado. Todos saben que lo que está pasando en el norte es un enfrentamiento entre guardias blancas. Quieren aniquilar a la gente. Incluso ya están peleando el territorio -como si fuera el Chicago de la época de Al Capone, o como se peleó el territorio de las mafias del narcotráfico--, Paz y Justicia, el grupo éste armado paramilitar y otros grupos. Están peleando para ver quién domina el norte o qué municipio controla uno u otro. Eso explica lo que hemos sabido sobre choques entre grupos paramilitares y guardias blancas.

Nosotros pensamos que ya está fuera de control. Que echarle la culpa a la diócesis, a los catequistas, a don Samuel Ruiz, no sólo no soluciona el problema sino que lo olvida. Olvida que el gobierno soltó a las guardias blancas para tratar de hacer abortar San Andrés. Porque lo hacen cada vez que va a haber un encuentro. Y estas guardias blancas ya se les salieron de control. Pensamos que Eraclio tiene que hablar claro y decir: -- Se salieron del huacal. Los perros están sueltos, ya no podemos detenerlos, a ver como le hacemos.

Que la opinión pública chiapaneca sepa que el secretario de gobierno ya no tiene control sobre las guardias blancas del norte de Chiapas. Sino, vamos a estar pensando que todavía se pueden detener. Sabemos ya, porque la última semana hubo estos choques, que ya es entre ellos y se hacen pedazos.

Pregunta (inaudible)

M: El problema es que la muerte no es transitoria, es definitiva. La gente se está muriendo ahí, y ya los niños también. No creo que vayan a vivir con esa aportación del señor Zepeda (las guardias blancas). Es tan transitorio como que cada vez que va a haber diálogo ocurre. Y creo que se está refiriendo a que después del 8 de julio va a quitar (ese operativo), porque ya va a haber encuentro de San Andrés, y hasta el siguiente volverá a activarlo. Si esto es así, entonces sabremos que todavía tiene control; si no, ya se salieron del huacal, y entonces ya tienen allí lo peor que puede pasar: el escenario de la guerra civil.

Pregunta (inaudible).

M: El EZLN no va a participar en las elecciones del 97. El EZLN, ya convertido o en proceso de conversión a FZLN, tendría que definir. Pero entiende que allí están los zapatistas civiles y nosotros: los zapatistas armados y no armados. El Frente Zapatista tiene que acabar de conformarse y de definir su política. También su política electoral, pero no sólo la política electoral. Entonces, respecto a 97, tiene que decidirlo el FZLN, que incluye a todas las gentes que lo forman, no sólo al EZLN.

Pregunta (inaudible)

M: Mira, es el foro del EZLN. Quien invita a Camacho es el EZLN no el Frente Zapatista. Queremos conocer, de primera mano la propuesta de Frente Amplio que lanzó el grupo de Compromisos de la Nación, (...) es una gran ventaja de que no nos pueden tirar a ningún embajador y podernos hacer esas entrevistas. Evidentemente quedará el vicio aquel de que si Camacho nos está financiando, que si se pusieron de acuerdo para todas las mentiras que hubo antes. Pero nosotros lo que queremos en concreto, no con Camacho sino con el grupo político que está en Compromisos de la Nación, es conocer claramente su propuesta de Frente Amplio y explicarles la nuestra. La nuestra como EZLN. No sabernos si vayan a venir, no ha confirmado el grupo de Compromisos de la Nación, aunque ya se ha recibido ponencias y saludos de algunos que están alrededor de ellos. Pensamos, creemos que están esperando a ver cómo se define esto. La primera pregunta será: “qué tal si vamos a hacer encuentros con ellos y son los del vado de Aguas Blancas”. Pienso que esperan a que el EZLN se defina claramente respecto a este progreso que pasó, que el foro acabe de despegar o que coincida con su calendario político. Pero nuestro interés no es sólo con la gente de Compromisos de la Nación, es también con Cárdenas, con la izquierda radical, legal por supuesto: con todos los que de una u otra forma... con El Barzón, con el magisterio democrático. Lo que ha planteado el Frente: lo del Frente Amplio Opositor, decimos nosotros. Una alianza que busque una alternativa de modelo económico. Esos son los encuentros que nos interesan, entre otras cosas, en este foro. Pero no sabemos todavía si se vaya a hacer en el caso de la gente de Compromisos de la Nación.

Pregunta (inaudible)

M: Los acuerdos que estamos haciendo con El Barzón es empezar a trabajar una propuesta de política económica alternativa a la política económica gubernamental, que incluye no solo al EZLN y al Barzón, sino a otros grupos democráticos y organizaciones sociales. El primer acuerdo de alianza es hacer encuentros periódicos y regulares, para ir concluyendo este proyecto de modelo económico.

Pregunta: ¿Existe la posibilidad de que haya un nuevo levantamiento armado? ¿otro grupo armado en Chiapas?

M: Sólo que sea guardia blanca; pero prácticamente, entre lo que tenemos nosotros, lo que tiene el ejército y lo que tienen las guardias blancas no hay mucho espacio físico.

Pregunta (inaudible)

M: No hemos planteado el cambio delegación. Hemos planteado que se defina claramente el gobierno, con quién estamos hablando. Si la vía es Bernal, está bien: que sea Bernal. Si hay otra, que nos la digan, pero que sea una vía en la que nosotros tengamos claro que los compromisos que hacemos valen. En eso hemos insistido porque no es la primera vez que recibimos señales diferentes, e incluso contradictorias, entre lo que dice la delegación gubernamental y lo que plantean otras instancias de gobierno. Nosotros pedimos que sea un solo equipo el que se defina, claramente, como el único que tiene interlocución con el EZLN para resolver el conflicto, pero no entre personalidades.

Pregunta (inaudible)

M: Eso es seguro. Pero no sólo sobre Chiapas, no sólo sobre el problema con el EZLN. Quieren imponer la lógica de paz o guerra, sino en todo el país. Hay una pugna interna fuerte por definir el rumbo adentro y pueden llegar otra vez al crimen, como en 1994, con Colosio y Ruiz Massieu.


Fuente: Archivo Histórico de la CONAI. Documento 6070148


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