| Transcripción.
El Sup se presentó en el escenario, tomó asiento
frente a la enorme mesa que lo ocupaba y dijo, micrófono en mano:
-Vamos a hacer un acuerdo. La propuesta es que se arreglen entre ustedes
y acomoden aquí los micrófonos.
El movimiento generalizado y caótico para tomar fotos en primer
plano y acercar las grabadoras se fue convirtiendo en orden y el Sup volvió
a hablar.
-¿Qué me van a preguntar ? ¿Por qué llegué
tarde? Me quedé dormido.
Aquí se armó el alboroto. Todos los periodistas preguntaban
algo al mismo tiempo. Las manos abiertas del Subcomandante Marcos, con
las palmas hacia afuera, pidieron silencio.
-Vamos a hacer un trato: que las preguntas sean por tema. ¿Por
qué no le entramos, primero, al Vado de Aguas Blancas? Que sean
sobre el Vado de Aguas Blancas. Le entramos a ése. ¿Quién
tiene pregunta? Esto parece de oferta ahorita.
Pregunta: ¿Qué opinas de este nuevo grupo que apareció
en Guerrero y qué relación tiene el EZLN con él?
M: Ninguna relación. La información que tenemos de ellos
es la que ha publicado la prensa. Desde 1994 hemos tenido información
de que había movimientos o grupos armados en otras partes de la
república que no son por supuesto del EZLN. Desde entonces lo hemos
dicho una y otra vez cuando nos hemos pronunciado públicamente,
pero se pensaba que estábamos blafeando, que estábamos amenazando
o alardeando de lo que pudiera ocurrir en otras partes. Pero en concreto,
con el Ejército Popular Revolucionario o EPR ---como se ha conocido
a este grupo---, no tenemos ninguna relación, ni conocíamos
antes nada de ellos.
Pregunta (inaudible)
M: La vía que está siguiendo el EZLN responde a indicaciones,
a órdenes dadas por las comunidades y tiene que resolverse hasta
ahora en tres actores, como decimos nosotros: entre el gobierno federal,
el EZLN por supuesto y la sociedad civil o los grupos sociales, políticos
y civiles interesados en la solución política del conflicto.
Uno de ellos sería el Frente Zapatista de Liberación Nacional,
pero no sólo este Frente, también otras fuerzas, intelectuales
y líderes de opinión pública que se han interesado
en que el conflicto se solucione por la vía pacífica. Entonces,
lo que decíamos cuando analizábamos este problema, es que
debe quedar muy claro que las negociaciones que sigue el EZLN en San Andrés
con el gobierno federal son del EZLN y de ninguna otra organización.
O sea, lo que vaya a ocurrir en la vida del EZLN no va a depender de lo
que pase en otras partes. Y puede pasar incluso en Chiapas, pero con otras
organizaciones.
Pregunta: Con la información que tiene el EZLN ¿qué
opina de las demandas del EPR, de la forma en que hizo aparición
este grupo?
M: Mira, en general, sobre este asunto de sus demandas, la forma en que
aparecieron y lo que ha seguido después, no podemos tomar la misma
posición que tomó mucha gente frente a nosotros en enero
de 94. Es decir: opinar a favor o en contra, sin saber realmente que había
detrás de nuestra decisión. Pensamos que ese grupo, igual
que el EZLN, igual que cualquier otro grupo político, tendrá
que demostrar y ganar su legitimidad -la de sus demandas, la de su movimiento-
con la gente que está luchando, la que está planteando esa
forma de lucha. Con el pueblo de México tendrá que definir
claramente cual es su posición, entre otras cosas, frente al proceso
de pacificación en Chiapas, a lo que conciben que es el poder,
cómo conciben su tránsito al poder, que papel le dan a la
lucha armada. Todo eso tendrán que definirlo ellos. En concreto
pues, no corresponde al EZLN definir cuáles son las propuestas
del EPR, tendrá que hacerlo él. Pero la legitimidad, sobre
todo, es algo que tendrá que ganarse y demostrar si realmente es
un movimiento legítimo o no lo es; yo lo que definiría es
que cuesta mucho conseguir el espacio de legitimidad que tenemos hasta
ahora. No es fácil.
Pregunta: Hay una parte de la proclama que se leyó en Aguas Blancas
M: Nosotros, desde febrero del 94, cuando surgieron los primeros diálogos
en San Cristóbal, en la catedral, habíamos recibido el mando
de las comunidades para hacer todo tipo de alianzas o acuerdos con organizaciones
políticas. Pero teníamos prohibido y todavía sigue
la prohibición expresa de la comunidad, hacer acuerdos o alianzas
con organizaciones armadas y clandestinas. El razonamiento de los compañeros
del comité era que, como organización armada y clandestina
en un proceso de diálogo, no podíamos estar con un pié
de un lado y otro pié en el otro, o sea, no podemos estar jugando
a una cosa y estar jugando a otra. Debemos ir por un solo camino y, en
todo caso, ya si ese camino se cancela, vamos a seguir otro. Nosotros
estamos en un diálogo que supuestamente debe encaminarse hacia
la paz y estamos hablando de eso. Entonces tenemos que seguirlo hasta
que se agote. Hacer contactos o acuerdos con organizaciones político-militares
ahora, haría parecer que estamos al mismo tiempo preparándonos
para la guerra. Entonces, ante la gente con que ya teníamos y tenemos
legitimidad ganada, no podemos hacerlo. En todo caso, si se llegara a
hacer, tiene que ser público de tal forma que la gente, el zapatismo
civil, en fin el pueblo de México, sepa qué está
pasando con el EZLN.
Desde 1994 las comunidades nos lo prohibieron porque se acercaron organizaciones
armadas a hacer contacto. Les dijimos que no podíamos hacer ningún
tipo de acuerdo. En concreto, aún suponiendo que esa nueva organización
armada alcanzara legitimidad y planteara, en forma más clara sus
objetivos, el EZLN no podría hacer contacto ni acuerdo de unidad
con ella. Para eso tendría que volver a consultar a las comunidades
y definir claramente sobre eso, lo que evidentemente iría en contradicción
con el proceso de paz.
Pero, con respecto a una alianza y acuerdos con organizaciones políticas,
ahí nosotros tenemos mucha flexibilidad. que nos han dado las comunidades
Y lo digo porque a mí es al que me toca dentro del comité
ese trabajo. Mientras estemos en el camino, en la ruta pues del diálogo
y la negociación, tenemos muchas posibilidades de hacer acuerdos
y alianzas que no impliquen contradicciones con nuestros principios. Así
son posibles las alianzas y acuerdos con todo aquel que no tenga una cuenta
en Manhattan o en Irlanda o algún crimen pendiente, o sea, con
cualquiera que no sea del gobierno, del gabinete en concreto.
Pregunta: ¿La aparición de un grupo armado en Guerrero,
mete ruido a la negociación en Chiapas?, ¿puede implicar
una presión extra?
M: Definitivamente. El hecho de que nosotros tuviéramos que decidir
quince o veinte minutos antes de salir de La Realidad, si realmente íbamos
a venir o no, lo constata. La primera reacción del comité
esa noche en que nos enteramos por los medios de comunicación fue
que el gobierno estaba preparando otro nueve de febrero: aparece otro
grupo armado, se harán “investigaciones”, alguien va
a descubrir que Marcos escapaba de la selva y aparecía en Aguas
Blancas, o que el EZLN está jugando a la paz en Chiapas y a la
guerra en otros lados, ya se puedan activar una vez las órdenes
de aprehensión. Es decir, todo aquello con que habían amenazado
durante la crisis de mayo, por parte del señor Bernal.
Dijimos: si no resultó con la crisis de mayo, con los cargos para
la sentencia de los señores Elorriaga y Entzin, ahora con el vado
de Aguas Blancas se iba a hacer así; la primera reacción
fue de desconfianza, sigue siendo de desconfianza. Pero como quiera, nosotros
pensamos bueno, tal vez se trata de que todos agachen la cabeza, de que
no se alcancen los acuerdos ni las iniciativas políticas que apuntan,
no sólo a la transformación del EZLN en una fuerza política,
sino a conformar un frente de oposición más amplio, a una
serie de acuerdos que se presenten como alternativa política y
económica a la que sigue actualmente el señor Zedillo. Pensamos
que para detener eso se podía estar provocando un tipo de conflicto
con el cuál pudiera perseguirse al EZLN.
Cuándo llegaron los de la COCOPA, inmediatamente Tacho les pregunto:
¿qué garantías hay?. La COCOPA dijo que se sostenían
las garantías acordadas y que había conseguido además,
una vigilancia discreta del Ejército Federal Mexicano: no un cordón
militar, pero sí un dispositivo de seguridad. Eso dijo César
Chávez, que ahora es presidente de la COCOPA. Finalmente pues salimos.
La información dada por algunos periódicos nos hizo pensar
que iba por ahí (por un nuevo 9 de febrero): hablan de un oficial
del EPR que se parece mucho a Marcos, que tiene el mismo modo de caminar,
etc. Parece que por ahí iba. Cuando nosotros hablamos con la COCOPA
ayer y le preguntamos qué había detrás de ese grupo,
dijeron que no sabían nada. Venían a preguntarnos a nosotros
y nosotros tampoco sabíamos nada. Evidentemente había preocupación
por las dos partes. La del EZLN era que el gobierno fuera a usar de pretexto
ese movimiento armado para tratar de implicar al EZLN en acciones de ese
tipo. La preocupación del gobierno no es que el EZLN usara de pretexto
la aparición del EPR para retrasar el diálogo en San Andrés.
La COCOPA funcionó en ese sentido como una especie de puente junto
con la CONAI.
La delegación gubernamental aclaró, se comprometió
pues, a que se respetarían los términos de ley y que no
habría consecuencias, pues, de las investigaciones que estuvieran
haciéndose sobre el vado de Aguas Blancas. El EZLN volvió
a repetir que el diálogo de San Andrés es del Ejército
Zapatista de Liberación Nacional y de ninguna otra organización.
Por lo tanto estaremos el 8 ahí. Salvo si algo pasa en estos días
que nos lo impida, “que me quede dormido otra vez”, “que
me dio diarrea”, cosas por el estilo.
Pregunta (inaudible aunque repetitiva)
M: Decía yo hace un rato que los elementos que tenemos ahora no
nos permiten decir nada. La declaración, lo que es el manifiesto
de Aguas Blancas no es concluyente y no podríamos opinar, porque
antes, desde 1994 han surgido muchos grupo que han hecho declaraciones
y, en realidad, no son grupos armados. Esperaríamos a que ese nuevo
grupo hablara, expusiera sus ideas y estaríamos atentos sobre todo,
a su práctica pero ahorita no podríamos avanzar nada.
Pregunta (inaudible)
M: No sabemos nada de ellos. Entrar en formación dos columnas,
aparecen, está su manifiesto y se retiran. No hay mucho. Sabemos
que están bien uniformados, bien equipados, esa es la señal
de que no son zapatistas: los zapatistas no están bien uniformados,
no están muy bien equipados, por si alguien sospechara eso.
Pregunta (inaudible, pero que obviamente se refiere al hecho de que el
EZLN declarara, tiempo antes, que había movimientos armados en
otros lugares del país).
M: Señalamos en concreto a Guerrero. Dijimos que era necesario
que las señales del gobierno fueran contundentes respecto al proceso
de paz. Lo dijimos al licenciados Camacho, a la prensa. Después
comenzaron a aparecen noticias sobre delincuentes comunes de narcotráfico
que según eso, estaría en relación con el ejército
y la policía judicial, helicópteros se caen y todo lo demás.
Cuando hay un choque con un grupo político como esos no se dice
que es un choque político, se dice que son delincuentes. Nosotros
advertimos que detrás de esos choques había grupos organizados
político-militares que luchaban de alguna forma y el gobierno no
los estaba atacando. Advertimos que no éramos los únicos,
que había otros movimientos armados en distintas partes del país
y que, por lo mismo el gobierno estaba cometiendo un error al reducir
el problema de la pacificación únicamente a Chiapas. En
ese tiempo estaba todavía con la tontería de los cuatro
municipios.
Yo creo que una de las consecuencias inmediatas de lo que está
ocurriendo en Aguas Blancas es que el gobierno no puede seguir con su
estrategia de que el problema del EZLN es un problema local o un problema
estatal: el problema de la paz o la guerra es un problema nacional. De
una u otra forma los grupos armados que haya --el EPR u otros--, estarán
atentos al desarrollo o al resultado que pueda tener el proceso de paz
en Chiapas. Sus repercusiones tendrían carácter nacional
respecto a este problema. Pero la única información que
tenemos es la que ya hemos hecho pública. Ahí está.
Tenemos que resolverlo, porque si no lo hacemos no va a haber mesa a la
cual sentarse.
Pregunta (inaudible)
M: Creo, lo hablamos desde enero: la lucha armada es un método
contradictorio. La vía armada implica una estructura antidemocrática,
como lo es el decidir la vida o la muerte de alguien, que eso es la guerra.
Nosotros llegamos a la vía armada por desesperación, no
la escogimos como proyecto ni fin, como dicen ahora. Nuestro fin no era
ser un ejército y perpetuarnos indefinidamente sobre una estructura
militar. No quisimos ser soldados, tuvimos que hacernos soldados.
Esto fue antes de 94. Después de 94, vimos que la lucha armada
abría el espacio para hacernos escuchar. Esto es algo que no se
puede cuestionar, lo que ocurrió con el EZLN en 1994: no hay duda
de que hubo que armarse que manifestarse, para que la nación recordara
que había indígenas, recordara que eran su raíz y
recordara que los estaba olvidando completamente. Y sirvió, también
para darse cuenta de la estructura antidemocrática del país.
Por eso se abrió un espacio. Pero en el momento en que se plantea
ya seriamente la transición a la democracia, en la que tienes que
incorporar a otras fuerzas e incluir las armas, el hecho de ser un ejército
comienza a convertirse poco a poco en un obstáculo. No creemos
que las armas produzcan el tránsito a la democracia; creemos que
tienen un papel en determinado momento, creemos que en nosotros lo tuvieron.
Ahora están en un papel de defensa, somos ejército para
la vida de los compañeros, pero ya en la vía política
no usamos las armas, estamos usando pues la política. Yo le veo
a la lucha armada ese límite o esa posibilidad, esa virtud o ese
defecto: puede abrir un espacio, pero obviamente ese espacio se hace chico
y luego queda como una camisa en la que no puedes crecer o expandirte.
Pregunta (inaudible, pero referida al anunciado trabajo social de los
cadetes, tras la aparición del EPR, como una posibilidad de traer
más milicias al área zapatista).
M: No detectamos nada en los días inmediatamente posteriores a
que se supo, salvo que hasta entonces nos esteramos de la campaña
que hace el ejército federal, de los cadetes en asistencia social.
Nos enteramos un día después de aparecer el EPR. Pensamos
que es una respuesta a eso, porque por lo regular se nos comunica antes,
se nos avisa si va a haber un movimiento militar para evitar choques,
para que no vayamos a pensar que es porque nos están buscando.
Ahora nos enteramos por la prensa, cuando prácticamente estaban
encima y es sintomático que haya sido después de lo del
vado de Aguas Blancas.
Pregunta: ¿A qué conclusiones han llegado al analizar el
manifiesto del EPR?
M: El manifiesto de Aguas Blancas no permite hacer un análisis,
porque un buen análisis zapatista es confortarlo con los hechos;
es poco todavía, habría que esperar a que hablen más,
que definan más claramente que entienden por democracia, qué
entienden por libertad, qué por justicia. Sobre todo por justicia,
porque se habla de tribunales revolucionarios de autodefensa. Necesitaríamos
conocer más de eso. No podemos opinar todavía. ¿No
hay más sobre el vado?
Pregunta: ¿El ejército zapatista piensa hacer alianzas o
acuerdos con otros grupos armados? ¿Qué piensa de ellos?
M: Tenemos prohibido por las comunidades dirigirnos, hacer acuerdos con
grupos armados, sólo podemos hacerlo con grupos políticos:
nosotros no decimos nada, ni bien ni mal, de otros grupos armados.
Pregunta (inaudible)
M: Lo que tratamos de explicar ayer es que en la lógica militar,
frente a una fuerza represiva, aparece otra fuerza militar contra esa
represión. Entonces la primera aumenta su fuerza, etc. Si el EZLN
dice que tiene miles de efectivos, el ejército federal pone decenas
de miles de efectivos. En esa lógica se olvida lo que hizo posible
la aparición de esa otra fuerza militar. Se olvida qué hizo
posible que un grupo de ciudadanos tuviera que recurrir a la fuerza, qué
hizo posible que decenas de miles de indígenas entraran en un proceso
conspirativo, qué hizo posible al EZLN. Hay que recordar cuáles
grupos dentro del poder, cuales grupos políticos, han conducido
hasta ahora a este país y... provocado todo lo que en este rollote
nos echamos. Los que han producido: millonarios por un lado y guerrilleros
por el otro. Dudo que se pueda militarizar al país más de
lo que ya está. Guerrero, por ejemplo, ya estaba militarizado,
lo que pasa es que ahora se descubre lo de los retenes y muchas otras
cosas que ya estaban operando. Lo mismo ocurre en Oaxaca, en Veracruz...
Habría que preguntar en todo caso a la Secretaría de la
Defensa Nacional, si los operativos militares en Oaxaca, Veracruz, Jalisco,
Hidalgo y Puebla responden a que hay grupos armados allí.
Pregunta (inaudible)
M: La aparición del EPR es algo que tiene que explicar su gente:
por qué ese lugar, por qué ese día. Pudo tener incidencia
sobre el foro. A lo mejor lo calcularon, a lo mejor no. Sería mejor
que ellos contestaran esas preguntas. Nos llama la atención que
invites a una gente a algo y luego le salgas con otra cosa. Fue lo que
le hicieron a Cárdenas. Pensamos que el destinatario de lo que
haya sido eso, el principal afectado, no es el EZLN, ni el foro de San
Andrés, sino el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas. Inmediatamente
la reacción de la PGR, de Gobernación, fue tratar de implicarlo
en ese hecho. El mitin donde ellos aparecieron estaba encabezado por Cárdenas
Solórzano, de allí que se iba a investigar todo lo que tuviera
que ver con él. La amenaza policiaca era muy clara. No se siente
muy bonito que lo amenacen los policías a uno.
Pregunta (inaudible)
M: En el caso hipotético de un contacto entre el EPR y el EZLN,
no podría hacerse hasta que las comunidades lo autorizaran. Para
eso, tendrían que valorar sus implicaciones en el proceso de paz
para el EZLN. A nosotros no nos preocupa qué vaya a decir el gobierno
sino que las comunidades vayan a preguntarse qué estamos haciendo.
Que nos digan: “si dices vamos a prepararnos para el proceso de
diálogo y estás haciendo tratos con cuerpos, con agrupaciones
armadas, pues, entonces, hay que prepararnos mejor para la guerra”.
Sobre todo, nos preocupa cómo puede leer esto la sociedad civil.
Somos demasiado públicos, no podemos tomar decisiones de ese tipo
en forma clandestina, aunque lo lógico sería que fuera en
forma clandestina. Tenemos que hablar muy claro. No es lo mismo que nos
preparemos para defendernos, para no ser sorprendidos, para no ser presionados
por el gobierno, a que hagamos contacto, con otros grupos que tienen otros
planes. No podemos implicarnos en planes ofensivos o en otro tipo de estrategia
militar, porque antes tendríamos que consultarlo con nuestra gente.
No podríamos meter la lógica militar del EZLN en lo que
se está ahorita, o viciarla, y mucho menos subordinarla a la lógica
militar de otro grupo.
Pregunta (inaudible)
M: Nosotros vemos que lo que pudiera haber tenido repercusión,
de lo que ha hecho el EZLN en estos años con su presencia en los
medios, es lo público: no en un hecho militar sino en uno político-propagandístico.
Esa es la única diferencia que vemos. El lenguaje de Aguas Blancas
pudiera verse muy cercano a las discusiones de los 70's, pero incorpora
elementos nuevos: democracia, libertad, justicia, vida digna, estado de
derecho, constitucionalidad, crímenes impunes. Elementos que responden
a un discurso que es nuevo, o, en todo caso, nuevo desde 1994, que no
se hacen públicos en un choque sino prácticamente en un
evento de prensa. Lo que logra verse en el Manifiesto de Aguas Blancas
incorpora demandas constitucionales, no vemos otra cosa. Lo que nos preocupa
es que ahora tal parece que ellos no van a tener mucha oportunidad de
hablar realmente. Si se dice que aquello se está llenando de verde
olivo --caso que queden lugares todavía vacíos, porque ya
está retacado--, van a batallar bastante. Para saber habrá
que esperar.
Pregunta (inaudible, pero de nuevo sobre los anunciados cadetes en servicio
militar)
M: No se puede militarizar más, deveras, ni puede crecer más
Chiapas. No se me ocurre que con tal densidad de población todavía
le metan seis mil cadetes para sacar dientes y cortar el pelo. Nosotros
necesitamos prepararnos para cualquier cosa, estar listos para cualquier
maniobra del gobierno. Puede ser un acto de provocación, puede
ser lo que hicieron en febrero del 95, incluso puede ser una maniobra
del gobierno sea lograr la paz. Entonces, también tenemos que estar
preparados para eso. No sólo para correr, escondernos, no sólo
para pelear, sino también para salir y hacer política si
es que el conflicto se soluciona. Las repercusiones del vado de Aguas
Blancas no son sobre San Andrés. Todavía no, en todo caso.
Ratifican el cuestionamiento que habíamos hecho, para que ahora
todos digan: no, pues es que en Guerrero hay muchos problemas y está
muy golpeada la gente, no hay espacios políticos. De pronto todos
se acordaron que Figueroa todavía por allí anda. Ahora ¿quién
va decir que no pasa nada en Guerrero?
Pregunta (inaudible, sobre sí el EZLN hizo o no acuerdos con la
COCOPA).
M: Nosotros sólo hicimos la reunión y analizamos qué
repercusiones tenía. Dijimos: ¿el gobierno va a hacer algo
contra San Andrés?
Y ellos preguntaron: ¿el EZLN va a hacer algo contra San Andrés?
-- No.
Hasta allí. Cada quien expuso su posición y bueno, entonces
cada uno va a decir su pensamiento. Como quiera, no se afecta San Andrés
y ya. No lucimos ningún acuerdo de nada.
Pregunta (inaudible)
M: El que se haya provocado otra vez la discusión sobre la posibilidad
de la vía armada, que se vuelva a plantear el problema de la vía
de las armas, a San Andrés le exige definirse, que no esté
entre que sí o que no. Evidentemente, lo preferible es que tenga
éxito. Pero yo vuelvo a insistir en lo que habíamos dicho
antes: que San Andrés no puede seguir en el gris de la delegación
gubernamental. Debe definirse hacia el blanco o el negro de una u otra
forma. Y ahora apareció este movimiento armado para volver a ratificar
esa necesidad. Esto es lo que veo que existe.
Pregunta (inaudible)
M: Lo señalamos ayer. En 1994 éramos un grupo político-militar
y ahora somos un grupo que está haciendo política y tiene
lo militar para defenderse. No participa lo militar en la Política
que estamos haciendo. Nosotros tenemos armas, pero no las usamos. En enero
de 1994 sí era nuestra intención, y lo hicimos, usarlas
para hacer política. Ahora ya no las usamos para hacer política.
Pregunta (inaudible)
M: Aguas Blanca, a la una...
Pregunta. ¿Qué implicaciones puede tener la aparición
de este grupo armado y su consecuente respuesta militar para el movimiento
civil-democrático que se desarrolla en el país?
M: Yo creo que las organizaciones sociales, civiles, no gubernamentales,
tendrán que pronunciarse. Estos actores tendrán qué
definirse y dar su posición. Recomendaría nada más
que, como se ve todo por las declaraciones que he leído y lo que
se sabe, que quien más conviene ahorita que hable es el EPR. Cada
vez se hace más necesario eso. Pero hay que esperar a que lo hagan,
si es que, lo van a hacer.
Aguas Blancas, a la una, a las dos...¿ya?
Entonces, tu pregunta era sobre los militares chilenos. Mira, lo que sabemos
es que había, desde febrero de 1995 por lo menos, militares...
no militares, mercenarios, que no es lo mismo, argentinos y chilenos.
El tip que tenía era que estaban dentro del ejército federal
como asesores. Luego hubo una información contradictoria: que no,
que eran los que estaban entrenando a los guardias blancas de las asociaciones
ganaderas, en concreto, la que dirige un tal Constantino Kanter.
El modelo que se siguió en febrero de 1995 es muy parecido a los
operativos que se montaban en Argentina o en Chile para el golpe de estado
y los operativos urbanos. Es un programa que metes a la computadora y
que presenta escenarios de guerra. Un nintendo, como esos que usaba Carpizo
antes, pero para hacer la guerra. Se supone que el ejército ya
no toma las órdenes, sino que programa los escenarios de guerra
y la computadora da las órdenes. Entonces, si este software ya
estaba instalado en la Sedena, la reacción que está pidiendo
la Sedena es la que pide la computadora: escenario de diálogo de
paz en Chiapas, grupo armado, en el marco de ese proceso de diálogo
aparece otro grupo armado en otra parte. Y entonces la computadora empieza
a dar órdenes. “Se reacciona así: primero cerco, luego
retenes, saturación del teatro de operaciones o sea que tienes
que llenar de soldados y contingencia militar, investigar sí hay
ligas, ¿qué conviene decir?, que las hay o que no las hay”.
Todo eso empieza a ordenar la computadora. Ojalá que la computadora
no diga masacre o acaba con ellos.
La compra de ese software se la estaban peleando Estados Unidos, Chile
y no me acuerdo qué otro país. Por supuesto compraron el
más barato, el de los chilenos, que aun así valía
varios millones de dólares. Pero creo que el de los norteamericanos
valía veinte veces más. Eso es lo que nosotros sabemos hasta
ahorita. También sabemos que el de la policía afectaría
sobre todo a la gente de la ciudad. En la policía de las ciudades
hay ya también asesores militares del ejército chileno.
A ti ya te contesté.
Si la pregunta es sobre Ruiz Ferro, Ruiz Ferro no tiene por qué
estar ahí, muy claro, lo pone el Congreso fuera de tiempo. Lo que
se necesita en Chiapas es que la gente elija a su gobernante. No estamos
proponiendo que Ruiz Ferro termine, que renuncie y luego a ver qué
pasa o esperar a concluya el mandato. Lo que necesitamos es una respuesta
precisa, en San Andrés, de que va a realizarse un proceso electoral
para que los chiapanecos puedan elegir a sus gobernantes. Es una demanda
del EZLN. En ninguna parte el pueblo, no sólo los chiapanecos,
tienen derecho a elegir a su gobernante.
Pregunta (inaudible).
M: Lo vamos a presentar porque estamos haciendo una propuesta concreta,
eso se presenta precisamente ahora en esta fase de lo de San Andrés
y sobre las demandas políticas que son específicamente sobre
el estado de Chiapas. Se están exigiendo elecciones generales,
extraordinarias para el gobierno del estado, para presidencias municipales
y para el Congreso del Estado. Los conflictos postelectorales demostraron
que las elecciones de octubre no fueron lo maravillosas que decía
Eraclio, sino que han provocado muchos conflictos y muchas muertes. Tiene
que haber elecciones generales, no sólo de gobernador, sino de
todo el estado.
Pregunta. Por otra parte, el conflicto que se ha visto en la zona norte
del estado, la violencia, ¿en qué sentido influye en el
proceso de negociación luego de que se acusa a algunos negociadores
del EZ de ser unos de los responsables?
M: Lo extraordinario es que no acusen a don Samuel de estar detrás
de lo del Vado de Aguas Blancas, o de que hay catequistas en el EPR. La
estrategia gubernamental de acusar de los conflictos en el norte a don
Samuel Ruiz muestra falta de imaginación --se viene haciendo desde
el 94-- y la ignorancia que Gobernación tiene sobre lo que ocurre
en el estado. Todos saben que lo que está pasando en el norte es
un enfrentamiento entre guardias blancas. Quieren aniquilar a la gente.
Incluso ya están peleando el territorio -como si fuera el Chicago
de la época de Al Capone, o como se peleó el territorio
de las mafias del narcotráfico--, Paz y Justicia, el grupo éste
armado paramilitar y otros grupos. Están peleando para ver quién
domina el norte o qué municipio controla uno u otro. Eso explica
lo que hemos sabido sobre choques entre grupos paramilitares y guardias
blancas.
Nosotros pensamos que ya está fuera de control. Que echarle la
culpa a la diócesis, a los catequistas, a don Samuel Ruiz, no sólo
no soluciona el problema sino que lo olvida. Olvida que el gobierno soltó
a las guardias blancas para tratar de hacer abortar San Andrés.
Porque lo hacen cada vez que va a haber un encuentro. Y estas guardias
blancas ya se les salieron de control. Pensamos que Eraclio tiene que
hablar claro y decir: -- Se salieron del huacal. Los perros están
sueltos, ya no podemos detenerlos, a ver como le hacemos.
Que la opinión pública chiapaneca sepa que el secretario
de gobierno ya no tiene control sobre las guardias blancas del norte de
Chiapas. Sino, vamos a estar pensando que todavía se pueden detener.
Sabemos ya, porque la última semana hubo estos choques, que ya
es entre ellos y se hacen pedazos.
Pregunta (inaudible)
M: El problema es que la muerte no es transitoria, es definitiva. La gente
se está muriendo ahí, y ya los niños también.
No creo que vayan a vivir con esa aportación del señor Zepeda
(las guardias blancas). Es tan transitorio como que cada vez que va a
haber diálogo ocurre. Y creo que se está refiriendo a que
después del 8 de julio va a quitar (ese operativo), porque ya va
a haber encuentro de San Andrés, y hasta el siguiente volverá
a activarlo. Si esto es así, entonces sabremos que todavía
tiene control; si no, ya se salieron del huacal, y entonces ya tienen
allí lo peor que puede pasar: el escenario de la guerra civil.
Pregunta (inaudible).
M: El EZLN no va a participar en las elecciones del 97. El EZLN, ya convertido
o en proceso de conversión a FZLN, tendría que definir.
Pero entiende que allí están los zapatistas civiles y nosotros:
los zapatistas armados y no armados. El Frente Zapatista tiene que acabar
de conformarse y de definir su política. También su política
electoral, pero no sólo la política electoral. Entonces,
respecto a 97, tiene que decidirlo el FZLN, que incluye a todas las gentes
que lo forman, no sólo al EZLN.
Pregunta (inaudible)
M: Mira, es el foro del EZLN. Quien invita a Camacho es el EZLN no el
Frente Zapatista. Queremos conocer, de primera mano la propuesta de Frente
Amplio que lanzó el grupo de Compromisos de la Nación, (...)
es una gran ventaja de que no nos pueden tirar a ningún embajador
y podernos hacer esas entrevistas. Evidentemente quedará el vicio
aquel de que si Camacho nos está financiando, que si se pusieron
de acuerdo para todas las mentiras que hubo antes. Pero nosotros lo que
queremos en concreto, no con Camacho sino con el grupo político
que está en Compromisos de la Nación, es conocer claramente
su propuesta de Frente Amplio y explicarles la nuestra. La nuestra como
EZLN. No sabernos si vayan a venir, no ha confirmado el grupo de Compromisos
de la Nación, aunque ya se ha recibido ponencias y saludos de algunos
que están alrededor de ellos. Pensamos, creemos que están
esperando a ver cómo se define esto. La primera pregunta será:
“qué tal si vamos a hacer encuentros con ellos y son los
del vado de Aguas Blancas”. Pienso que esperan a que el EZLN se
defina claramente respecto a este progreso que pasó, que el foro
acabe de despegar o que coincida con su calendario político. Pero
nuestro interés no es sólo con la gente de Compromisos de
la Nación, es también con Cárdenas, con la izquierda
radical, legal por supuesto: con todos los que de una u otra forma...
con El Barzón, con el magisterio democrático. Lo que ha
planteado el Frente: lo del Frente Amplio Opositor, decimos nosotros.
Una alianza que busque una alternativa de modelo económico. Esos
son los encuentros que nos interesan, entre otras cosas, en este foro.
Pero no sabemos todavía si se vaya a hacer en el caso de la gente
de Compromisos de la Nación.
Pregunta (inaudible)
M: Los acuerdos que estamos haciendo con El Barzón es empezar a
trabajar una propuesta de política económica alternativa
a la política económica gubernamental, que incluye no solo
al EZLN y al Barzón, sino a otros grupos democráticos y
organizaciones sociales. El primer acuerdo de alianza es hacer encuentros
periódicos y regulares, para ir concluyendo este proyecto de modelo
económico.
Pregunta: ¿Existe la posibilidad de que haya un nuevo levantamiento
armado? ¿otro grupo armado en Chiapas?
M: Sólo que sea guardia blanca; pero prácticamente, entre
lo que tenemos nosotros, lo que tiene el ejército y lo que tienen
las guardias blancas no hay mucho espacio físico.
Pregunta (inaudible)
M: No hemos planteado el cambio delegación. Hemos planteado que
se defina claramente el gobierno, con quién estamos hablando. Si
la vía es Bernal, está bien: que sea Bernal. Si hay otra,
que nos la digan, pero que sea una vía en la que nosotros tengamos
claro que los compromisos que hacemos valen. En eso hemos insistido porque
no es la primera vez que recibimos señales diferentes, e incluso
contradictorias, entre lo que dice la delegación gubernamental
y lo que plantean otras instancias de gobierno. Nosotros pedimos que sea
un solo equipo el que se defina, claramente, como el único que
tiene interlocución con el EZLN para resolver el conflicto, pero
no entre personalidades.
Pregunta (inaudible)
M: Eso es seguro. Pero no sólo sobre Chiapas, no sólo sobre
el problema con el EZLN. Quieren imponer la lógica de paz o guerra,
sino en todo el país. Hay una pugna interna fuerte por definir
el rumbo adentro y pueden llegar otra vez al crimen, como en 1994, con
Colosio y Ruiz Massieu.
Fuente: Archivo Histórico de la CONAI. Documento 6070148
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