| Realizada
por 20 periodistas al regresar de San Cristóbal
David Aponte y Matilde Pérez U., Selva Lacandona, Chis.
El EZLN no emprenderá iniciativa de fuego alguna y frenará
cualquier tipo de acción "bélica aventurera",
independientemente del resultado de las consultas sobre los compromisos
para una paz digna, manifestó el subcomandante Marcos.
Categórico, afirmó que el EZLN no romperá
el cese unilateral del fuego pese a las provocaciones y acciones en contra
del proceso de pacificación de parte de los finqueros y ganaderos
de Chiapas. "Si los finqueros no toman la iniciativa militar en nuestra
contra, nosotros tampoco lo haremos porque ya existe el compromiso del
CCRI de respetar el proceso electoral de agosto, por iniciativa propia",
agregó.
En este momento, el trabajo político está por encima
de las acciones militares, y el llamado a las comunidades de la región
y todo el país es: "¡Aquí estamos! Ése
es el grito que lanzamos ahora", explicó.
Entrevistado en uno de los centros de operación militar
de los insurgentes, el subcomandante habló de sus estrategias y
tácticas militares, de la base social del movimiento en las comunidades
y del gobierno que ejercen desde hace dos años en las zonas controladas.
Sentado en una banca de madera, un tanto alejado de su guardia
personal, con una cachucha color crema en la que figuran tres estrellas
rojas, Marcos comentó que el EZLN se encuentra ahora en una etapa
de sobrevivencia y de conservación de los logros de la primera
campaña: el interés de la opinión pública
nacional e internacional en el movimiento armado de los indígenas
chiapanecos y el freno de acciones bélicas aventureras.
-¿Cuál ha sido la estrategia militar del EZLN?
-Hace 10 años iniciamos el entrenamiento militar y superamos
la etapa de la supervivencia física. Entonces, aprendimos sobre
las armas, a caminar, a correr y a recibir lo que nos da la montaña.
No había trabajo político entre las poblaciones. Cuando
logramos resolver eso, empezamos a mandar compañeros a hacer trabajo
político en los pueblos; en esta segunda etapa, el trabajo de preparación
política pasa a un primer plano. Esas son las dos formas de lucha
y dependiendo del periodo histórico o la coyuntura, se intercalan
una y otra. Hoy lo político subordina al plano militar.
"Entonces, en nuestra estrategia de segundo nivel se plantea
el tipo de guerra y si lo debe hacer un ejército regular, flexible,
capaz de pasar de unidades guerrilleras a unidades regulares y viceversa.
El EZLN tiene esas dos posibilidades, con la capacidad de seguir haciendo
trabajo político de una forma u otra. Como ejército regular
en un territorio controlado, como el de ahora, pero también como
guerrilla perdiendo incluso el territorio controlado y desde la montaña
estar lanzando acciones de propaganda armada para seguir haciendo un trabajo
político. Es un caso tan sencillo como decir «aquí
estamos, no nos han aniquilado».
"Debe tratar de incorporar la mayor cantidad posible de
pueblo o de base social sobre demandas incluyentes, no excluyentes. Tienen
que ser suficientemente amplias para que eso genere apoyo y simpatía
y que expliquen las razones de la lucha armada, y la necesidad de abrir
otras puertas porque las legales están muy cerradas y muy limitadas."
-¿En qué nivel están ahora?
-Estamos como ejército regular. Tenemos un territorio
controlado con nuestras unidades distribuidas y ejercemos el gobierno
en éste a través del CCRI. Es la dirección civil
la que asume esta responsabilidad.
-¿Puede explicar cómo ejerce el gobierno y cuál
es su legislación internas?
-Desde 1992 se votaron en todas las comunidades las llamadas
leyes de la guerra. Entonces se discutió cómo resolver los
problemas de la tierra y los impuestos de guerra. Ahí se acordó
que los comités que sean gobierno en un territorio liberado tendrán
que guiarse por esas normas, sin hacer a un lado las tradiciones y costumbres
de las comunidades.
"Entonces, nosotros llegamos al primero de enero ya con
esa pequeña constitución de las leyes de la guerra, por
un lado, y del respeto o adecuación de los usos y costumbres de
las comunidades. Lo estábamos ejerciendo desde 1992 de manera subterránea.
Por eso hoy es fácil su aplicación, luego del repliegue
de nuestras unidades militares. Cuando nos cercan, los comités
tienen que asumir, naturalmente, el control del territorio que ya tenían
de por sí."
-¿Cuáles serían las leyes que se aplican
en este momento?
-Está la ley de mujeres -las mujeres y los hombres tienen
que pedir permiso a la comandancia para casarse, bajo el entendido de
que no pueden tener hijos. La ley de justicia, es decir, ahora los delitos
no los puede resolver los gobiernos federal, estatal o municipal, se resuelven
a nivel de ejidos o comunidades o ellos apelan a los comités para
que se conformen en tribunal y sancionen y dicten el castigo dentro de
nuestro territorio.
"Hay una ley para el caso de pugnas o roces entre ejidos
por problemas de tierras o de ganado, que surgen naturalmente por el cobro
del impuesto de guerra. Por ejemplo, lugares que sí pudieron cobrar
el impuesto porque había quién lo pagara, pero en otras
hay gente más empobrecida que no podía hacerlo. Esto generó
roces, luchas y pugnas entre una región y otra.
"Está también el problema agrario, aunque
ése no ha tronado todavía porque el Comité, después
del cese del fuego y del diálogo, suspendió lo que serían
las invasiones, las tomas de tierra y el reparto agrario.
"También está la ley de oficiales y elementos
de tropa, la cual deriva en el consejo de guerra, que por cierto ya se
aplicó a tres oficiales por cobrar impuesto directamente sin presencia
de la autoridad civil."
-¿Cómo opera el impuesto?
-Para los sectores más empobrecidos es voluntario y el
porcentaje varía de acuerdo con el tipo de propiedad y actividad.
Por ejemplo, los propietarios de grandes extensiones de tierra tienen
que pagar hasta 20 por ciento por la tierra y el ganado. Este es el más
elevado. De ahí baja hasta ser voluntario. Sin embargo, la mayoría
paga el impuesto de guerra y en algunos casos se consideraba como una
colaboración para el mantenimiento del EZLN, viene siendo como
lógico.
-¿El EZLN está acorralado en la selva por el ejército
federal después del repliegue?
-Sí, en sentido militar nuestras fuerzas están
accorraladas. No podemos hacer movimientos ofensivos o agrupar grandes
o pequeñas unidades de tropa e intentar un avance como el primero
de enero. Pero tenemos una posición defensiva y estamos en nuestro
terreno, estamos entrenados para eso. Cuando nosotros nos replegamos,
después de los ataques de las cabeceras municipales, a eso venimos.
-¿Este periodo del cese del fuego ha significado una ventaja
militar para el ejército federal? ¿Ya los tienen ubicados
o cercados? ¿Estaban preparados para esta etapa?
-Nosotros sí. Cuando viene el cese del fuego, el 12 de
enero el ejército federal dice «los tengo localizados, tengo
sus cuarteles, sus centros de comunicaciones, estoy listo para bombardearlos»,
de hecho así lo hace, incluso después de la orden del cese
del fuego nos bombardearon varios puntos con el argumento de que la tropa
no sabía del cese del fuego. Lo que ocurre es que entonces ya más
o menos tiene la información militar de inteligencia completa y
hace su plan para sacarnos de los poblados y aventarnos definitivamente
a la montaña, y pasar a la etapa de contrainsurgencia, pero ya
sin los medios de comunicación encima.
"Entonces, el ejército federal se percata de que
las posiciones zapatistas coinciden geográficamente con los núcleos
de población rural. Aún así pensó que sería
fácil un aniquilamiento quirúrgico, dentro de esa mamada
que salió del golfo Pérsico de que es posible hacer una
guerra contra un pueblo sólo matando a los militares, sin afectar
a la población civil. Me imagino que ahí es el cálculo
del costo político.
"El gobierno y el ejército están desconcertados.
Se preguntan quiénes son los que realmente encabezan este movimiento;
se miran de reojo entre ellos para ver si no es el de a lado el que lo
está apadrinando. Entonces, le entran al cese del fuego y al diálogo
para ver quiénes están detrás de todo esto."
-¿Qué diferencias hay con otros movimientos guerrilleros,
por ejemplo los centroamericanos? El EZLN tomó las cabeceras municipales
y después las dejó.
-Sí, porque nuestra fuerza es campesina. No tenemos fuerza
en las ciudades. Naturalmente toda la población campesina controla
militarmente las ciudades y carreteras, no necesita atacarlas para controlarlas.
Las ataca con un objetivo como el de recuperar armas, parque o hacer labores
de propaganda.
"Nosotros iniciamos con labores políticas y con la
formación de milicias en las poblaciones para la autodefensa de
un territorio. En cambio, no tenemos capacidad de hacer acciones militares
urbanas. En realidad las que ocurrieron durante el periodo del conflicto
armado fueron obra de otras organizaciones, nada nuestro.
"La actual etapa del EZLN es sobrevivir y tienes que hacer
que el costo en vidas sea nulo en el mejor de los casos y que te permita
conservar el territorio para sobrevivir como fuerza combatiente.
"Otro de los objetivos es recibir las simpatías de
la población que dice «No vayan a entregar las armas».
Primero era «Dialoguen, hagan la paz»; luego «Sí,
dialoga, pero no le creas al gobierno, no vayas a entregar las armas,
porque si te van a dar algo es por estar armado. Si te desarmas ya no
te van a dar nada». Consejos de este tipo de mucha gente",
agregó.
Al llevar un mensaje, una de las combatientes interrumpió
la conversación. Marcos se despidió con una anécdota
del general Francisco Villa: "Su gente le preguntaba dónde
iba a dormir. El hombre respondía en tal lugar y al día
siguiente se aparecía por otro. Tenía miedo a que lo traicionaran".
Fuente: La Jornada. 15 de Marzo de 1994
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